14 de septiembre 2016 - 12:01 am
En 1951, los jefes de gobierno de la India, Jawaharlal Neru; de Egipto, Gamal Abdel Nasser, y de Indonesia, Sukarno, reunidos en Bandung, concibieron la idea de aglutinar al Tercer Mundo en una agrupación no identificada con ninguna de las potencias rivales de la Guerra Fría. El Movimiento de los No Alineados fue formalmente establecido en la I Conferencia Cumbre celebrada en Belgrado en septiembre de 1961, en la cual participaron 28 países, en su mayoría recién independizados.
Los objetivos del movimiento, según fueron establecidos en la I Cumbre, son: apoyo a la autodeterminación de los pueblos, la lucha contra el apartheid en Sudáfrica, la no participación en pactos militares internacionales, la lucha contra el imperialismo, la no injerencia en los asuntos internos de los Estados, el fortalecimiento de la Naciones Unidas, la democratización de las relaciones internacionales y la promoción de un nuevo orden social y económico internacional.
Algunos de esos objetivos han sido logrados, aunque no precisamente por obra de los No Alineados. Otros ya no tienen ninguna relevancia, con lo cual el movimiento ha ido perdiendo gradualmente vigencia.
En 1989 formé parte de la delegación que acompañó al presidente Carlos Andrés Pérez en la IX Cumbre celebrada en Belgrado. Para ese entonces el movimiento tenía todavía cierto peso internacional pero la República Federativa de Yugoslavia, ese conglomerado de pequeños territorios de los Balcanes, creado y mantenido en pie por Josep Bros Tito, comenzaba a resquebrajarse, lo que aceleró el debilitamiento de los NOAL
El fenecido dictador venezolano pretendió tomar la antorcha del no alineamiento exaltando el objetivo de la lucha contra el imperialismo. Para ello contó con el padrinazgo del “último de los mohicanos”, Fidel Castro, cuya estrella se opacó junto con la de movimiento de los NOAL. Fue solo a fuerza de petrodólares como el führer, en su tiempo, logró “alinear” a unos pocos gobiernos de nuestra región en torno del tema de la lucha contra el capitalismo. Con desplantes de radicalismo ramplón obtuvo temporalmente la identificación de ciertos gobiernos de otras regiones, particularmente el Irán de Ahmadinejad.
Lo cierto es que el movimiento de lo No Alineados ya no representa la fuerza que durante la Guerra Fría constituyó el contrapeso necesario para frenar los abusos de las grandes potencias, para contribuir a apaciguar el peligro de una conflagración nuclear y para hacer escuchar la voz del Tercer Mundo en las Naciones Unidas y en todos los ámbitos de la comunidad internacional.
El movimiento de los NOAL es hoy una entelequia que solo sobrevive por el romanticismo de quienes no se resignan a dejarlo desaparecer. Es este el movimiento cuya “Cumbre” se reúne a partir de hoy en Margarita.
Muchas voces se han alzado contra esa reunión inoportuna e inconveniente, precisamente cuando Venezuela está prácticamente arruinada, destruida por obra del régimen que servirá de anfitrión a los pocos líderes mundiales que vendrán a rendirle pleitesía a un gobernante internacionalmente conocido como un tirano, incapaz y malvado. Celebrar esa reunión en Margarita cuando su pueblo está pasando hambre, sufriendo sed y soportando toda clase de penurias es una bofetada no solamente a los margariteños sino a todos los venezolanos.
Descargar toneladas de alimentos en los puertos para disimular el desabastecimiento, llenar los anaqueles de los negocios y mercados con productos que no estarán al alcance de la población local, bloquear la isla prohibiendo el arribo de naves y aeronaves, llenar la isla con soldados, policías y agentes de toda clase para crear un falso ambiente de seguridad, emplear cientos de millones de dólares en construir o restaurar infraestructuras para que los asistentes a la reunión trabajen cómodamente, todo eso no es sino un derroche innecesario, un montaje teatral, un espectáculo que los margariteños observan con rabia y frustración.
Un grupo de ONG ha dirigido una carta abierta a los gobernantes de los NOAL. Comparto plenamente el contenido y los alcances de ese documento. De manera particular hago mío el siguiente párrafo de la carta:
“Advertimos a los líderes de los países miembros del MNOAL que la intención de un gobierno tan ilegítimo como el de Nicolás Maduro, al realizar una Cumbre tan costosa en estos momentos tan difíciles para el pueblo venezolano, es utilizar su distinguida presencia para ocultar su aislamiento en América Latina, para manipular sus percepciones respecto a nuestra aguda crisis nacional, y para desviar la atención de sus maniobras autoritarias mediante las cuales intenta aferrarse al poder de espaldas a la voluntad popular”.
Ojalá algunos de los delegados participantes en la reunión de Margarita hayan leído el documento de las ONG y las opiniones y artículos publicados en la prensa venezolana y que durante su permanencia aquí hayan podido constatar la verdad sobre la situación de nuestro país.
No comments:
Post a Comment