Thursday, January 1, 2026

Editorial El Nacional: ¿Liberaciones?

 EN: https://www.elnacional.com/2026/01/liberaciones-2/

Teodoro Petkoff decía que el primer deber de un preso político era escaparse. Él lo hizo dos veces, ambas fugas espectaculares: una, deslizándose con una cuerda desde el séptimo piso del hospital militar, adónde logró ser trasladado con una fingida y teatral dolencia estomacal; otra, desde el Cuartel San Carlos, mediante un túnel construido de afuera hacia dentro. Eran los tiempos de la lucha guerrillera de mediados de los años sesenta. En Venezuela mandaba un gobierno democrático, siempre más laxo que las dictaduras que el país ha soportado durante buena parte del siglo XX y la mitad, al menos, de lo que llevamos del siglo XXI.  Ahora nadie escapa de una prisión del régimen madurista y sus cómplices cubanos, expertos en represión y control político.

Hablar de liberaciones cuando algunos -varias decenas en estas fechas navideñas- salen de las cárceles es una errónea interpretación de lo que sucede. El régimen intenta sacarle rédito político a una medida que forma parte de su conducta represiva, sin intención ninguna de crear un clima de “paz interna”.  Los “beneficiados” siguen siendo sujetos de la vigilancia estatal, con obligación a presentarse en tribunales y sin disponer de sus pasaportes, es decir, con prohibición de salida del país. Hay miles de venezolanos en tal situación. 

Esta consideración no impide celebrar que venezolanos injustamente presos puedan volver a sus casas y abrazar a sus familiares, y recuperarse de la pesadilla vivida en las prisiones de un régimen desalmado.  Pero debe tenerse claro que es consecuencia de un cálculo político de quienes mandan, que cuando les plazca y requieran volverán a encarcelar a venezolanos -o extranjeros- por motivaciones diversas: reforzar la sensación de que pueden hacer lo que quieren y cuando quieren; capturar “piezas de cambio”, que utilizan en trueques con gobiernos de otras naciones, etc. 

La paz que los venezolanos anhelan solo se conseguirá cuando sean relevados del poder quienes lo ejercen de manera ilegítima, tras la burla descarada de la soberanía popular. La famosa “puerta giratoria” de las cárceles -salen unos, entran otros- es una política firme y cruel de las tiranías como la que manda en Venezuela, que reproduce al pie de la letra el comportamiento de la dictadura cubana.

Lo que procede en nuestra situación es el reclamo de la liberación total de todos los detenidos arbitrariamente y a quienes se les ha negado el derecho a la defensa contemplado en la Constitución Nacional. Una lucha que está unida a la lucha por la democracia en el país, por la separación de poderes, por la rendición de cuentas, por la justicia, por la protección de los bienes de la nación.  En fin, por la libertad, por el derecho a ser dueños de nuestra vida.

Quienes deben rendir cuentas ante la ley son los que ejercen el poder del miedo, de las armas, de la arbitrariedad, para acorralar a una sociedad pacífica, creyente, como lo ha demostrado, que por la vía civilizada del voto puede darse el gobierno que desea. Maduro y sus cómplices lo han impedido con el uso de la fuerza bruta, sin ninguna muestra -salvo para ingenuos o interesados- de rectificación alguna.

No comments:

Post a Comment