Es la sexta mayor adquisición en
la historia corporativa mundial, la tercera si se incluye la deuda, y la más
importante en Reino Unido
Las
cervezas Budweiser y Peroni Nastro Azzurro tendrán el mismo dueño. La
multinacional Anheuser-Busch InBev logró arrancar al final el acuerdo de su
rival SABMiller para hacerse con sus
operaciones, tras hacerle una oferta que la valora en 106.000 millones de
dólares (92.000 millones de euros). La compañía que combinará a los dos mayores
productores de cerveza controlará la tercera parte del mercado mundial, pero
tendrán que desprenderse de algunas marcas para poder superar el examen de la
competencia.
El
tanteo comenzó hace un
mes, aunque
era una posibilidad que llevaba años sobre la mesa en el marco del proceso de
consolidación que vive el sector a escala mundial, en el que AB InBev es líder.
SABMiller, la número dos, se hizo querer y logró un
incremento de la oferta tras varios rechazos. El grupo paga 44 libras
esterlinas (67,67 dólares) por cada una de sus acciones, que desembolsará en
efectivo. Representa una prima del 50% sobre la cotización media a mediados de
septiembre, antes de que se formalizara la primera oferta.
La compra
de la británica a este precio se coloca así entre las seis mayores
adquisiciones en la historia corporativa. Es un valor similar al que pagaron
los accionistas de Philip Morris por hacerse con el control de la tabaquera en
plena burbuja del crédito. Si se incluye la deuda, es la tercera superando la
de que integró AOL y Time Warner en la era de laspuntocom según
Dealogic. Es también la mayor operación empresarial en Reino Unido, hasta el
punto de dejar pequeños los 70.500 millones de dólares que al cambio actual
desembolsó Royal Duch Shell por BG Group.
Los
números son enormes. La nueva AB InBev SABMiller tendrá una capitalización
bursátil próximas a los 275.000 millones de dólares, suficiente para colocarla
entre las 10 mayores compañías cotizadas del mundo. En su cartera combinará
cerca de 400 marcas de cerveza, como Corona, Stella Artois, Grolsch y Pilsner
Urquell, que le aportan una cifra de negocio anual de 55.000 millones,
suficiente para convertirse en una de las mayores compañías de consumo del
mundo y superará en 20 puntos porcentuales a Heineken, la tercera del negocio.
AB InBev
cuenta con 16 cervezas que generan ingresos superiores a los 1.000 millones
cada una. La integración de SABMiller le permitirá controlar el 30% de las
ventas de cerveza a escalda global y sería un actor dominante en EE UU, con el
70% del mercado. La empresa combinada ocupará además el primer o el segundo
puesto en 24 de los 30 mayores mercados del mundo. Las dos empresas se
repartirán los beneficios a partes iguales, de acuerdo con los términos
pactados.
Guiño a los propietarios
Los
analistas de Wall Street creen que el valor de SABMiller es adecuado y esperan
que los propietarios de la británica, entre los que se encuentran el grupo
Altria y Bevco como mayores accionistas, den su aprobado. La propuesta va
acompañada de una alternativa que implica un pago parcial en acciones, limitada
al 41% de los títulos de SABMiller, una estrategia enfocada a contentar a la
tabacalera estadounidense y a la familia colombiana Santo Domingo. Tendrá la
opción de nombrar directores al consejo pero no podrán vender sus acciones
durante cinco años.
La nueva
empresa, que tendrá su sede en Bélgica, buscará compensar la caída de las
ventas que están registrando a escala global, especialmente en países
emergentes como Brasil y China. La caída del 20% en el valor de la británica,
junto a tipos de interés históricamente bajos, hizo que AB InBev moviera ficha.
Pero si las últimas dos semanas de negociación fueron intensas, más complicado
será convencer a los reguladores para que den el aprobado a la operación. Para
ello tendrán que hacer concesiones.
Entre los activos de los que
tendrían que desprenderse se cita las alianzas que SABMiller tiene con Molson
Coors y CR Snow en China. El mercado se fija ahora en lo que harán las rivales
Heineken y Carlsberg para no quedar fuera del proceso de consolidación ahora
que la opción de fusionarse con SABMiller se cierra. En su caso podrían ser las
principales interesadas en hacerse con los activos que se tengan que liberar en
el marco de esta operación. El acuerdo contempla una provisión de 3.000
millones como compensación a la británica en caso de que la fusión no supere el
examen.
Vía El País. España
Que pasa Margarita
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