POMPEYO
MÁRQUEZ
“Si pudiéramos saber primero en dónde estamos
y a dónde nos dirigimos, podríamos juzgar mejor qué hacer y cómo hacer las
cosas”. A. Lincoln en el libro En busca de respuestas, de Felipe González.
No puede ser más certera esa cita que hace Felipe de Lincoln. Es responsabilidad de la dirección política conocer cómo hacer bien las cosas y para ello es imprescindible conocer dónde estamos y cuál es la oportunidad que tenemos para un cambio de gobierno por la vía democrática y pacífica que podría iniciarse con las próximas elecciones parlamentarias del 6-D, para lo cual la unidad opositora es la garantía de la victoria.
Si la perspectiva inmediata es vencer en esta consulta electoral, es indispensable presentarle al país una plataforma que tenga como síntesis la constitución de una sociedad democrática y una República civil. La solución a la crisis es posible si se organizan las fuerzas capaces de impulsar el cambio que Venezuela quiere. Ese cambio está ahí, cercano con las elecciones parlamentarias. No nos cansaremos de repetir esta idea, ella está madura. Nos llenamos de optimismo al pensar que cuando una idea está madura y le llega su tiempo, ella se materializa.
Un país que está sumido en una crisis tan profunda reclama un cambio de gobierno y de régimen. También se han estructurado orgánicamente las fuerzas que constituyen la alternativa democrática. No hay que dejar escapar esta ocasión y todo depende de la unidad y de que partidos, ONG, gremios, personalidades, marchen unidas y presenten al país una plataforma que recoja la solución a los principales problemas políticos, como la independencia de los poderes y el respeto a los derechos humanos -la libertad de expresión entre ellos-; problemas sociales, incluída la garantía a la vida; problemas económicos como el retorno a la economía mixta y el respeto a las libertades económicas -entre ellas, propiedad privada- como lo establece la Constitución, desechando el actual modelo económico fracasado.
Tenemos confianza en los análisis que se están haciendo desde distintos ámbitos de la sociedad venezolana, y esa confianza está basada en la seriedad de esos análisis que confirman la victoria el 6-D. Tenemos que impedir que se nos escurra entre los dedos y por eso hay que cerrar la mano y presentar un solo puño como la salida a la crisis. Hay que levantar el optimismo y la esperanza de que está cerca un cambio por la vía pacífica y electoral.
@FundaPompeyo
No puede ser más certera esa cita que hace Felipe de Lincoln. Es responsabilidad de la dirección política conocer cómo hacer bien las cosas y para ello es imprescindible conocer dónde estamos y cuál es la oportunidad que tenemos para un cambio de gobierno por la vía democrática y pacífica que podría iniciarse con las próximas elecciones parlamentarias del 6-D, para lo cual la unidad opositora es la garantía de la victoria.
Si la perspectiva inmediata es vencer en esta consulta electoral, es indispensable presentarle al país una plataforma que tenga como síntesis la constitución de una sociedad democrática y una República civil. La solución a la crisis es posible si se organizan las fuerzas capaces de impulsar el cambio que Venezuela quiere. Ese cambio está ahí, cercano con las elecciones parlamentarias. No nos cansaremos de repetir esta idea, ella está madura. Nos llenamos de optimismo al pensar que cuando una idea está madura y le llega su tiempo, ella se materializa.
Un país que está sumido en una crisis tan profunda reclama un cambio de gobierno y de régimen. También se han estructurado orgánicamente las fuerzas que constituyen la alternativa democrática. No hay que dejar escapar esta ocasión y todo depende de la unidad y de que partidos, ONG, gremios, personalidades, marchen unidas y presenten al país una plataforma que recoja la solución a los principales problemas políticos, como la independencia de los poderes y el respeto a los derechos humanos -la libertad de expresión entre ellos-; problemas sociales, incluída la garantía a la vida; problemas económicos como el retorno a la economía mixta y el respeto a las libertades económicas -entre ellas, propiedad privada- como lo establece la Constitución, desechando el actual modelo económico fracasado.
Tenemos confianza en los análisis que se están haciendo desde distintos ámbitos de la sociedad venezolana, y esa confianza está basada en la seriedad de esos análisis que confirman la victoria el 6-D. Tenemos que impedir que se nos escurra entre los dedos y por eso hay que cerrar la mano y presentar un solo puño como la salida a la crisis. Hay que levantar el optimismo y la esperanza de que está cerca un cambio por la vía pacífica y electoral.
@FundaPompeyo
Vía Últimas Noticias
Que pasa Margarita
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