Gustavo Coronel
El hampón y quienes lo mantienen en el poder
En su última acción delictiva, hace apenas unas horas, Nicolás Maduro amenazó a gobernadores y alcaldes de la oposición
con eliminar los situados financieros a los cuales tienen derecho según la constitución. La noticia es la siguiente:
“Este
viernes 14 de octubre el presidente de Venezuela, Nicolás
Maduro, aprobó el Presupuesto Nacional de 2017
por decreto ejecutivo y, durante la alocución, amenazó a gobernantes
opositores con bloquearles fondos durante el próximo año en el caso de
que no firmen una “carta de acatamiento” al Tribunal Supremo de Justicia
—el cual declaró en una sentencia que el presupuesto
no pasará por la aprobación de la Asamblea Nacional (AN), como la
Constitución lo señala. Gobernadores y alcaldes deben firmar carta de
acatamiento al Tribunal Supremo de Justicia. Dijo: Al que no me la firme no le doy ni medio”.
En
respuesta a esta doble acción criminal del hampón Nicolás Maduro he
visto un Acuerdo de la Asamblea Nacional de 13 de octubre, con el cual
me solidarizo plenamente. En este Acuerdo al
cual, inexplicablemente, no se le ha dado publicidad alguna, la
Asamblea Nacional pide la constitución de un amplio Frente Cívico de
Resistencia Nacional y le pide explícitamente a la Fuerza Armada
Nacional cooperar activamente en la restitución de la democracia
venezolana. La Fuerza Armada debe cumplir con su deber constitucional
de expulsar del poder al hampón.
La
acción criminal del hampón Nicolás Maduro representa una doble
violación a la Constitución y a las leyes de
Venezuela. No solo elimina arbitrariamente la facultad constitucional
que tiene la Asamblea Nacional de aprobar el presupuesto, sino que
expresa públicamente su intención de hacer arrodillar a las
gobernaciones y alcaldías para que acepten esta violación,
so pena de no entregarles el dinero que la misma constitución estipula
para su debido funcionamiento. Pretende humillarlos y prostituirlos.
Esta
doble acción criminal se suma a las innumerables violaciones de la
constitución y de las leyes que el hampón
Nicolás Maduro ha llevado a cabo durante el ejercicio de su función. El
hampón Maduro es un presidente ilegítimo que debe ser apresado de
inmediato y llevado a juicio. El hecho de que el Alto mando Militar de
Venezuela se encuentre en situación de complicidad
con el hampón Maduro no significa que éste no deba ser apresado y
enjuiciado, como lo exige la misma Constitución venezolana en su
artículo 350.
El
hecho de que una medida no parezca ser aplicable en un momento dado,
por circunstancias como las descritas anteriormente,
no le resta vigencia. Nicolás Maduro es un hampón entronizado en una
posición para la cual no es aceptable ni por las leyes ni por el pueblo.
En esta situación se impone actuar desde el país opositor a fin de
restituir el estado de derecho en el país. En este
sentido la MUD está llevando a cabo una acción relacionada con el
referendo revocatorio, la cual cuenta con la aprobación de una mayoría
de los venezolanos. Se trata de recabar el 20% de las firmas
necesarias, a fin de mostrarle al mundo que la mayoría de
los venezolanos desea ver al hampón maduro fuera de Miraflores.
Pero
esta acción probablemente será desconocida por el hampón Maduro, como
han sido desconocidas todas las acciones
constitucionales que la oposición ha tomado desde el mismo inicio de la
“presidencia” ilegítima del malandro. Será necesario llegar a la gran
decisión que ha sido pospuesta por demasiado tiempo: la confrontación
ciudadana contra el hampón, utilizando para
ello todas las armas permitidas por la Constitución en contra de un
gobierno usurpador, corrupto e inepto, como el que maneja el criminal
Nicolás Maduro.
Por ello planteo, de nuevo, llevar a cabo acciones como las siguientes:
1. Transformar
la MUD en un gran Frente Nacional Pro Democracia, el cual incluya en su
seno a todos los componentes de la Sociedad Civil venezolana, en
especial la Iglesia, los Colegios profesionales, los empresarios, los
maestros, los estudiantes, los trabajadores y las
asociaciones de vecinos;
2. Utilizar
todas las armas que nos da la constitución para acelerar la salida del
hampón Nicolás Maduro y de su régimen criminal del poder. Ello incluye
las denuncias sobre su lugar de nacimiento, las protestas ciudadanas
masivas, las huelgas parciales o generales de
duración indefinida, ocupación pacífica de avenidas y acciones de
desobediencia civil de diferente naturaleza, incluyendo el
desconocimiento de las órdenes ilegales del régimen;
3. Pedir
a los presidentes de las naciones democráticas de la región desconocer
el régimen del hampón Nicolás Maduro y suspender sus relaciones
diplomáticas con su régimen de criminales;
4. Pedir
a la OEA la aplicación de la Carta Democrática Interamericana y
expulsar al régimen venezolano de la organización, tal y como se hizo
con el régimen cubano en su momento;
5. Pedir
a las naciones de la Unión Europea que desconozcan al régimen del
hampón Nicolás Maduro y le apliquen todas las sanciones diplomáticas y/o
económicas posibles;
6. Pedir
al gobierno de los Estados Unidos que aplique sanciones políticas,
económicas y financieras al régimen del hampón Nicolás Maduro,
incluyendo sanciones individuales a los funcionarios del régimen y
restricciones en los envíos a Venezuela de materiales y equipos
y en las importaciones desde Venezuela que sirvan para consolidar al
régimen en el poder.
Deben
surgir, de cada sector de la población venezolana y de cada sitio
geográfico del país, los líderes civiles
y militares requeridos para rebelarse constitucionalmente contra el
régimen de hampones que se ha adueñado del país. El régimen de Nicolás
Maduro es ilegítimo, arbitrario, de narcos y ladrones que no debe seguir
acogotando a los venezolanos. Los venezolanos
debemos levantarnos en masa en contra de este régimen porque la
alternativa es convertirnos en esclavos de los hampones. El país está en
ruinas. No es posible aceptar esta situación de brazos caídos. No
abogamos por una re-edición de eventos tan horrorosos
como el porteñazo o el carupanazo, promovidos por la misma clase de
extremistas como los que hoy acogotan al país, sino acciones ciudadanas
encuadradas dentro de la Constitución, donde la violencia – si es que
se presenta – sea llevada a cabo por el régimen,
lo cual aceleraría su salida.
Todos los venezolanos y latinoamericanos amantes de la democracia y de la libertad debemos unirnos en contra del
régimen del hampón Nicolás Maduro. Este hampón no es aceptable para la Venezuela decente.

No comments:
Post a Comment