Monday, March 13, 2017

Antonio Jiménez Barca: Qué es el ‘caso Odebrecht’ y cómo afecta a cada país de América Latina

EN: Recibido por email

La enorme trama de corrupción del gigante de la construcción sacude a la
clase política latinoamericana
Antonio Jiménez Barca
São Paulo
El País
Febrero 9, 2017
http://internacional.elpais.com/internacional/2017/02/08/actualidad/1486547703_321746.html

En junio de 2015, la policía brasileña encargada de investigar la macrotrama
corrupta de la petrolera estatal Petrobras arrestaba, en su lujosa casa de
São Paulo, a uno de los empresarios más poderosos de Brasil, Marcelo
Odebrecht. El mundo económico brasileño se echó a temblar; el mundo
político, también. Y no han parado desde entonces de hacerlo. Los secretos
que podia guardar el nieto –y ya por entonces presidente- de la mayor
constructora de América Latina, con 168.000 empleados, y con
ramificaciones en 28 países, entre otros, en Venezuela, Colombia, Perú o EE
UU, eran de tal calibre y de tal potencia que podían, por si solos, derribar
presidencias o hacer caer gobiernos en toda la región.
Durante muchos meses, Marcelo, un hombre pagado de sí mismo y de
carácter fuerte, se negó a aceptar el regalo envenenado de la Fiscalía
brasileña: confesar lo que sabía –esto es: a quién había sobornado para
conseguir contratos golosos- a cambio de rebajar la condena. Pero la
situación en caída libre de la empresa, sobre la que pesaba una prohibición
de presentarse a concursos públicos, más las pruebas recogidas por los
investigadores (la carpeta olvidada de una secretaria en la que figuraban
los nombres y apodos de los políticos sistemáticamente sobornado
constituyó una de las más concluyentes) le hicieron doblegarse.
Aceptó cantar y delatar a cambio de rebajar diez años la condena (de 19
años). Con él, otros 77 altos cargos de la empresa se prestaron también a
dar nombres, fechas y cuantías a la policía a cambio de años de libertad.
Además de pedir perdón públicamente, la empresa, asimismo, se avino a
pagar la mayor multa impuesta a una compañía acusada de corrupción:
3.500 millones de dólares, repartidos entre los Gobiernos de Brasil, EEUU y
Suiza (países que también investigaban a Odebrecht por sus prácticas
corruptas). A cambio, dejaba de estar proscrita y volvía a poder concursar a
obras públicas, su principal fuente de ingresos.
Pero una vez que las investigaciones se habían puesto en marcha, nada iba
a impedir que el torrente de revelaciones siguiera arrasándolo todo. Desde
EE UU y pasando por las fiscalías locales, ya afecta, fuera de Brasil, al
presidente colombiano Juan Manuel Santos y al expresidente peruano
Alejandro Toledo. “Odebrecht empleó una secreta, pero totalmente
funcional, unidad de negocios de la empresa-un departamento de
sobornos, por decirlo de alguna manera- que, sistemáticamente, pagó
cientos de millones de dólares para corromper a funcionarios del Gobierno
en países de los tres continentes", afirmó en diciembre de 2016 Sung-Hee
Suh, fiscal general asistente de la División Criminal del Departamento de
Justicia norteamericano.
Nada apunta a que la tormenta vaya a parar. Al contrario. Las confesiones
de los más de 70 altos cargos (incluida la de Marcelo Odebrecht) están hoy
por hoy en Brasil protegidas por el secreto de sumario. Pero no lo estarán
por mucho tiempo y, más pronto o más tarde, se harán públicas. La prensa
brasileña las denomina, acertadamente, “la confesión del fin del mundo”.
Hace un mes se filtró la declaración de uno de esos altos cargos. Solo uno.
Se llamaba Cláudio Melo Filho y su trabajo consistía, según afirmó ante la
policía, en presionar (y sobornar) a políticos brasileños a cambio de que
favorecieran los intereses de la empresa a la hora de conceder contratos o
modificar leyes. Aseguró también que el actual presidente, Michel Temer,
aceptó en la terraza de su palacio 10 millones de reales (más de 3 millones
de euros) para su campaña electoral. Lo que esconda la declaración de
Marcelo Odebrecht, que trataba con presidentes y ministros de muchos
países, es dinamita pura a punto de estallar.
Esto es lo que se va conociendo de las diferentes investigaciones:
COLOMBIA
La posibilidad de que el caso Odebrecht, empresa que confesó haber
pagado en Colombia 11 millones de dólares en sobornos, salpicase al
presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, ha desatado un tsunami
político desde el martes por la noche en el país sudamericano. La Fiscalía
aseguró que parte del dinero recibido como soborno por un exsenador
detenido a principios de año “habría” terminado en la campaña
presidencial de Juan Manuel Santos en 2014. Este miércoles, el fiscal salió a
matizar ese condicional y explicó que responde únicamente al testimonio
del exsenador detenido pero que no hay prueba física de que ello
ocurriese, por lo que ha pedido que se investigue, un reclamo que ha
hecho el propio presidente. Mientras, el Gobierno en pleno salió en defensa
de Santos.
El pasado 14 de enero fue detenido el excongresista del Partido Liberal
Otto Bula, acusado de recibir una comisión de 4,6 millones de dólares por
favorecer a Odebrecht en la concesión de una carretera. A partir de la
declaración de Bula, la Fiscalía emitió el comunicado matizado después.
(Más informacion)
BRASIL
Las tramas corruptas que afectan a la clase política y empresarial de Brasil
se entremezclan y el caso Odebrecht no es una excepción. Según la
investigación en torno a la causa abierta que afecta a la petrolera estatal
brasileña Petrobras se calcula que de los 20.000 millones de reales (6.400
millones de dólares) desviados, 7.000 (2.250 millones de dólares) fueron a
parar a Odebrecht. Se cree que la multinacional accedió a esa fuente de
dinero pagando hasta 1.000 millones de reales (320 millones de dólares) en
sobornos a políticos y otros agentes públicos, generalmente en forma de
donaciones para campañas electorales.
Hasta el momento, la pieza judicial vinculada a Odebrecht requería de que
una instancia judicial diera validez a la confesión de hasta 77 de sus
ejecutivos. Así lo hizo el Tribunal Supremo el pasado 30 de enero. La
confesión se encuentra bajo secreto de sumario pero la prensa brasileña ha
ido filtrando al público algunos nombres clave, entre los que están el actual
presidente, Michel Temer y a sus antecesores Dilma Rousseff y Luiz Inácio
Lula da Silva. Están también dirigentes del Partido de la Social Democracia
Brasileña (PSDB), desde José Serra, actual ministro de Exteriores, a Geraldo
Alckmin, gobernador de São Paulo y hombre fuerte para las generales de
2018. (Más información).
PERÚ
La Fiscalía anticorrupción ha solicitado 18 meses de prisión preventiva para
Alejandro Toledo, presidente del país entre 2001 y 2006. A Toledo, que se
encuentra en París junto a su mujer Eliane Karp, se le acusa de haber
recibido 20 millones de dólares en sobornos de Odebrecht, a la que habría
favorecido en la carretera Interoceánica Sur, que une Perú y Brasil. Desde la
capital francesa ofreció una entrevista al programa Cuarto Poder, donde
negó haber recibido los sobornos denunciados.
Toledo no es sin embargo el único expresidente peruano salpicado por la
trama de corrupción de Odebrecht. La situación judicial del expresidente
Ollanta Humala se enmarañó tras la revelación del diario brasileño Folha de
Sao Paulo de que la empresa había entregado tres millones de dólares a su
campaña presidencial. Antes de esta revelación, la justicia peruana ya
investigaba desde hace meses a Humala por lavado de activos en el
financiamiento de sus campañas.
Además, el pasado 31 de enero, las autoridades peruanas detuvieron a su
llegada de Estados Unidos a Jorge Cuba, viceministro de Comunicaciones
durante el segundo mandato presidencial de Alan García, predecesor de
Humala. La Fiscalía acusa a Cuba de obtener dos millones de dólares por
ayudar a Odebrecht a quedarse con la licitación de unas obras de metro.
Pero no sólo por corrupción ha salpicado Odebrecht la vida de los
peruanos. Perú tuvo que cancelar la semana pasada el contrato para
construir el Gasoducto del Sur, cuya inversión de 7.000 millones de dólares
ha sido la mayor en infraestructura en la historia de este país. El consorcio
encargado de la obra, encabezado por Odebrecht, no contó con la
financiación necesaria para terminarla. Ha sido multado. (Más información)
ARGENTINA
En Argentina estaba muy instalada la idea de que el caso Odebrecht era un
problema del kirchnerismo. Durante los 13 años en el poder de Néstor y
Cristina Kirchner la multinacional brasileña hizo grandes negocios y, según
la investigación judicial, aportó a “intermediarios” en Buenos Aires 35
millones de dólares que le permitieron acceder a contratos por unos 278
millones de dólares. Sin embargo, el escándalo ha dado un vuelco
inesperado y ha tocado de lleno el entorno del presidente actual, Mauricio
Macri.
El jefe del espionaje argentino, Gustavo Arribas, íntimo amigo del
presidente –hasta el punto de que le alquila el departamento de lujo en el
que vivía antes de trasladarse a la residencia oficial- se ha visto obligado a
declarar ante la justicia argentina por unas transferencias de casi 600.000
dólares que le hizo en 2013 Leonardo Meirelles, la persona que utilizaba
habitualmente Odebrecht para pagar sus sobornos. La hipótesis que
manejó La Nación, el diario que publicó la noticia, es que se trataba de una
coima por la obra del tren Sarmiento, en la que participaba el primo de
Macri, Ángelo Calcaterra.
El Gobierno argentino desmintió indignado esta hipótesis y Macri defendió
a su amigo: “No entiendo de dónde sacan la vinculación con Odebrecht, es
un cuento”, llegó a decir. (Más información)
MÉXICO
Odebrecht reconoció haber pagado 10,5 millones de dólares en sobornos a
“altos funcionarios de una empresa controlada por el Estado [mexicano]”.
Los representantes de la constructora brasileña admitieron en diciembre a
las autoridades judiciales de Estados Unidos que el pago de coimas se hizo
entre octubre de 2013 y finales de 2014 para ganar contratos con una
compañía de la que no revelaron el nombre.
La Secretaría de la Función Pública (SFP), que se encarga de investigar las
acusaciones de corrupción en contra de funcionarios, dijo que investigaría
el caso. Petróleos Mexicanos (Pemex, la petrolera paraestatal) también se
pronunció públicamente en favor de revisar tres grandes contratos que
otorgó a Odebrecht y por los que obtuvo 39 millones de dólares en
beneficios. Entre ellos la construcción al norte del país del gasoducto Los
Ramones, de 450 kilómetros de longitud, y el acondicionamiento de un
terreno donde se levantará la refinería de Tula, Hidalgo.
En el tiempo en que se pagaron los sobornos, Pemex era un actor central
en la apertura del sector energético mexicano. A finales de enero, Arely
Gómez, la titular de la SFP, dijo que el caso de los sobornos de Odebrecht a
funcionarios mexicanos es una de sus prioridades, pero no presentó ningún
avance en la investigación.
VENEZUELA
Según el detalle del caso abierto por la justicia norteamericana, en el caso
de Venezuela, los pagos fueron de 98 millones de dólares a varios
intermediarios que dijeron tener acceso directo a compañías públicas. El
objetivo de Odebrecht era obtener información confidencial sobre
proyectos y garantizarse concesiones.
REPÚBLICA DOMINICANA
Odebrecht pagará en este país y a lo largo de ocho años los 184 millones
de dólares que se comprometió a entregar al Estado dominicano en
concepto de compensación por los sobornos que la compañía admitió
haber pagado en el país para obtener contratos de obras públicas. La
Fiscalía reveló el pasado 2 de enero, según recogió Efe, detalles del acuerdo
firmado con la empresa brasileña, alcanzado el pasado 20 de enero, por el
cual esta se comprometió a abonar dicha cantidad.
Según el acuerdo, "dicho monto será desembolsado paulatinamente en un
plazo de 8 años, mediante pagos anuales parciales hasta enero del año
2025, iniciando con un primer abono de 30 millones de dólares,
desembolsado a la firma del acuerdo el pasado miércoles". Destacó que,
además de Brasil, República Dominicana es "el único país latinoamericano
que, a la fecha, ha logrado una compensación que duplica el monto de los
sobornos reconocidos".
ECUADOR
Ecuador también se ha visto afectado. Funcionarios del Gobierno recibieron
pagos por 33,5 millones entre los años 2007 y 2016. En la actualidad, la
Fiscalía ecuatoriana ha pedido ayuda a España para tomar declaración a
Rodrigo Tecla Durán, un implicado detenido en suelo español que puede
aportar información sobre el caso Odebrecht en Ecuador, según informa
EFE. Durán es investigado por presunto lavado de capitales, soborno de
funcionarios y pertenencia a una organización criminal. (Más información).
PANAMÁ
Así como ha pasado con República Dominicana, la firma Odebrecht ha
cerrado un acuerdo verbal con las autoridades de Panamá para, en primer
lugar, pagar una indemnización por la trama de sobornos en el periodo
2010-2014 y, en segundo lugar, colaborar en la investigación si es
necesario. Según informó la Fiscal General panameña el pasado 12 de
enero, la constructora brasileña pagará como reparación 59 millones de
dólares.

Con información de Gil Alessi, Tom C. Avendaño, Joan Faus, Javier Lafuente,
Ana Marcos, Luis Pablo Beauregard, Raúl Tola y Carlos E. Cué.
Antonio Jiménez Barca (Madrid, 1966). Escritor y periodista
español. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad
Autónoma de Madrid. Desde 1994 trabaja en el diario El País,
actualmente, como corresponsal en París., es corresponsal en
París para el diario El País.
Autor de “La botella del náufrago”. Su novela Deudas pendientes
fue distinguida con el Premio Silverio Cañada 2006 a la mejor
primera novela negra en español en el marco de la Semana
Negra de Gijón.

No comments:

Post a Comment