Gustavo Coronel
****MI POSTURA SOBRE EL DIÁLOGO CON LA NARCO-DICTADURA
Este
es un tema difícil de abordar por el riesgo de confundir a gente bien
intencionada con bribones. Pero cuando
las dos posiciones, la de los bribones y la de la gente bien
intencionada comienzan a parecerse, es preciso correr el riesgo. Por
ello, pido excusa de antemano a los bien intencionados a quienes mis
palabras puedan ofender. Los otros no me preocupan.
¿Con quién estoy en esta controversia sobre un diálogo en Venezuela?
Estoy
con Leopoldo López, María Corina Machado, Antonio Ledezma, Enrique
Aristeguieta Gramcko, Alfredo Coronil, estudiantes,
colegios profesionales y millones de venezolanos dignos. Estoy con
quienes rechazan sentarse a la mesa de diálogo o, peor aún, de
negociación, con la pandilla que ha arruinado material y espiritualmente
a Venezuela. Estoy a favor de la resistencia en contra
de la narco-dictadura, resistencia que puede y debe tomar diferentes
modalidades: protestas en la calle, huelgas sectoriales, desobediencia
civil, huelga general, Frente Nacional, pedidos de ayuda internacional,
todo lo que pueda ser hecho para rescatar la
dignidad del venezolano. La pasividad es complicidad, el silencio es
complicidad, la resignación es complicidad. Pienso que alzarse con las
armas en contra de este narco-régimen sería mucho más digno y
justificado que los alzamientos que tuvieron lugar en
contra de los gobiernos democráticos del pasado. Aquellos fueron
alzamientos ideológicos, de izquierda extrema, este sería un alzamiento
sin etiquetas ideológicas, un alzamiento de la decencia. Sin embargo, no
lo promuevo porque no es necesario para
terminar de expulsar a esta narco-dictadura del poder. Puede hacerse en
concordancia con lo que se ha llamado una vía constitucional y
democrática, aunque no sea electoral. Si pudiese haber sido electoral,
hubiera sido lo ideal pero después de 18 años de violencia
desatada en contra del país, de miserias generadas por los gánsteres
del chavismo, de humillaciones infligidas por el lumpen ideológico que
nos acogota, de mentiras y escamoteos - algunos aceptados mansamente -
no creo digno esperar sentados que el narco-presidente
Maduro termine en tranquilidad su período. Ni es digno ni es humano
esperar sentado y en silencio, como lo promueven algunos compatriotas de
quienes deseo fervientemente diferenciarme.
Todo lo que se requiere para quitarle la careta al diálogo inmoral es ver quienes lo promueven.
El
principal promotor de un diálogo entre el narco-régimen y la Venezuela
decente es el mismo régimen. La Venezuela de
pesadilla, la narco-dictadura de Maduro, Cabello, Del Pino, El Aissami,
Padrino López y sus 600 ladrones y narcotraficantes esgrime el diálogo
como su principal arma estratégica para perpetuarse en el poder, pues
sabe que – una vez establecido tal diálogo
– el proceso los llevará hasta el final del período del ilegítimo
Nicolás Maduro. En este pedimento por un diálogo el narco-régimen ha
reclutado “facilitadores” claramente a su servicio, quienes han
merecido la repulsa de la inmensa mayoría de los venezolanos.
Sin embargo, estos mercenarios siguen tratando. Un miembro del equipo
entreguista, Herman Escarrá, ha ido hasta Madrid a promover el diálogo,
por cierto desde la sede de la embajada del narco-régimen. La noticia
dice así:
“26 de febrero de 2017.- El constituyente Hermán Escarrá abogó por un diálogo
plural entre el Ejecutivo Nacional y sectores de la oposición, con el fin de consolidar la paz en la nación.
Ha costado, pero eso no nos va a desanimar, hay que insistir en eso. Al final vamos a llegar inexorablemente al diálogo, plural, desde el reconocimiento de unos y otros y en el marco de la Constitución, que marca las reglas del juego legítimas", expresó Escarrá, citado en una nota de prensa de la embajada venezolana. Desde la sede de la embajada de Venezuela en España – donde se realizó un encuentro con medios de la nación europea –, Escarrá destacó la participación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, para avanzar en el proceso de diálogo, convocado en varias ocasiones por el presidente de la República, Nicolás Maduro”.
Ha costado, pero eso no nos va a desanimar, hay que insistir en eso. Al final vamos a llegar inexorablemente al diálogo, plural, desde el reconocimiento de unos y otros y en el marco de la Constitución, que marca las reglas del juego legítimas", expresó Escarrá, citado en una nota de prensa de la embajada venezolana. Desde la sede de la embajada de Venezuela en España – donde se realizó un encuentro con medios de la nación europea –, Escarrá destacó la participación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, para avanzar en el proceso de diálogo, convocado en varias ocasiones por el presidente de la República, Nicolás Maduro”.
Cuando
un personaje como Escarrá promueve algo, los venezolanos decentes deben
ponerse en estado
de alerta. No es solo Escarrá quien está promoviendo activamente,
vigorosamente, casi desesperadamente, el diálogo. También lo promueven
José Vicente Rangel, Nicolás Maduro, Jorge Rodríguez, José Luis
Zapatero, el narco ex-presidente de Colombia, Ernesto
Samper, el oportunista Leonel Fernández, el Nuncio Aldo Giordano y
otros miembros de la mafia gobiernera. Desde afuera lo promueven Rafael
Correa, Evo Morales y grupos de izquierda extrema en Europa.
Lo inexplicable
Lo
inexplicable es que este diálogo es también promovido por venezolanos
que representan o dicen
representar la oposición al narco-régimen. Personas como Eduardo
Fernández y su hijo, Pedro Pablo; Henri Falcón; Manuel Rosales y su
esposa; Américo Martín; Luis Vicente León, Claudio Fermín (ver:http://globovision.com/article/claudio-fermin-y-luis-vicente-leon-apuestan-por-reactivar-el-dialogo )
y otros. Digo que tal postura es inexplicable porque entre quienes así
piensan hay alguna gente de limpia trayectoria democrática y porque la
evidencia sobre la naturaleza dictatorial, perversa, violadora de las
leyes y de la constitución, corrupta e ineficiente
del narco-régimen, es abrumadora. Luis Vicente León ha ido aún más
lejos y ha dicho que no es diálogo lo que se necesita, sino negociación, ver:http://globovision.com/article/luis-vicente-leon-el-pais-no-necesita-dialogo-requiere-negociacion-politica,
palabra que suena a grosería en la Venezuela de hoy. Manuel Rosales no
solo apoya el diálogo sino que también apoya el inmoral Carnet de la
Patria y los humillantes CLAP, fuente de gran corrupción. Ayer Rosales
dijo en Maracaibo: “ Hay
otros dirigentes que dicen que no se saquen el Carnet de la Patria, yo
les digo que se lo saquen porque eso es del pueblo, es del petróleo del
pueblo”.
Lo
cierto es que Venezuela está empantanada porque hay sectores de la
llamada oposición que quieren
“entenderse” con el narco-régimen. Que no aceptan que la única manera
de conservar la dignidad y la decencia en el país es el enfrentamiento
abierto en contra del narco-régimen. Grupos que participan de esta
actitud de entrega han llegado hasta a rechazar
las sanciones de los Estados Unidos en contra de miembros de la mafia
chavista. Con amigos como estos la nación venezolana no necesita
enemigos.
Las
armas que utilizan estos diversos defensores del diálogo son variadas.
Definen a quienes pensamos
que se requiere una actitud decidida frente a la narco-dictadura como
“radicales” y “guerreros del “teclado”” y algunos hasta utilizan la edad
como estigma, para tratar de acallar las voces que promueven la
confrontación con la dictadura. Hay que leer un artículo
firmado por un acólito de Henri Falcón llamado Eduardo Semtei, para
darse cuenta de la calaña de alguna de esta gente, ver: http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/platicas-telepaticas-con-jefe-via-rapida_83669 .
Allí se refiere el “humorista” a quienes promueven una postura digna
ante la narco-dictadura como “viejas” carentes de sensibilidad,
olvidando que la vejez no es un estigma sino una condición natural que
seguramente han experimentado sus progenitores, sin
perder por ello su condición humana. Yo prefiero mil veces la digna
vejez de Enrique Aristeguieta Gramcko, quien hoy nos da nuevas clases de
civismo con su actitud frente a la narco-dictadura, a la triste y
cobarde actitud de gente como Semtei.
Mientras
tengamos grupos de venezolanos que promuevan una negociación con la
narco-dictadura, Venezuela
continuará chapoteando en un pantano moral. Mientras estos grupos hagan
bulla, bloqueando las iniciativas de los venezolanos que desean ver al
narco-régimen fuera del poder, se demorarán también las iniciativas
externas, ya que pocos pueden entender como,
después de tanta humillación, tanta miseria, tanto abuso, todavía hay
venezolanos dispuestos a “negociar”, conversar y dialogar con sus
victimarios. Pensarán que los venezolanos son masoquistas, entreguistas
o, en el mejor de los casos, tan ingenuos, que nunca
podrán hacer valer sus derechos.
“O negociamos o nos matamos” es una falsa premisa
Los
ingenuos y los entreguistas son grupos diferentes y no deseo meterlos
en el mismo saco, pero
ambos comparten el mismo argumento sobre la necesidad de "evitar la
violencia". O negociamos o nos matamos, dicen. No se han dado cuenta los
unos y no quieren darse cuenta los otros de que en los años de
narco-dictadura han muerto violentamente unos 300.000
venezolanos, vilmente asesinados, muchos por la policía del
narco-régimen, venezolanos que no se merecían esa muerte, quienes ni
siquiera pudieron morir defendiendo la dignidad de la nación sino que
tuvieron que morir a manos de los hampones del narco-régimen.
Con toda vehemencia pido a
los venezolanos rebelarse, ponerse de pie frente a la narco-dictadura. No es digno esperar más.
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