Friday, March 10, 2017

Gustavo Coronel: Promotores del diálogo en Venezuela: chavistas, oportunistas o ingenuos

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Gustavo Coronel


****MI POSTURA SOBRE EL DIÁLOGO CON LA NARCO-DICTADURA

Este es un tema difícil de abordar por el riesgo de confundir a gente bien intencionada con bribones. Pero cuando las dos posiciones, la de los bribones  y la de la gente bien intencionada  comienzan a parecerse, es preciso correr el riesgo. Por ello, pido excusa de antemano a los bien intencionados a quienes mis palabras puedan ofender. Los otros no me preocupan.

¿Con quién estoy en esta controversia sobre un diálogo en Venezuela?

Estoy con Leopoldo López, María Corina Machado, Antonio Ledezma, Enrique Aristeguieta Gramcko, Alfredo Coronil,  estudiantes, colegios profesionales y millones de venezolanos dignos. Estoy con quienes rechazan sentarse a la mesa de diálogo o, peor aún, de negociación, con la pandilla que ha arruinado material y espiritualmente a Venezuela.  Estoy a favor de la resistencia en contra de la narco-dictadura, resistencia que puede y debe tomar diferentes modalidades: protestas en la calle, huelgas sectoriales, desobediencia civil, huelga general, Frente Nacional, pedidos de ayuda internacional, todo lo que pueda ser hecho para rescatar la dignidad del venezolano. La pasividad es complicidad, el silencio es complicidad, la resignación es complicidad. Pienso que alzarse con las armas en contra de este narco-régimen sería mucho más digno y justificado que los alzamientos que tuvieron lugar en contra de los gobiernos democráticos del pasado. Aquellos fueron alzamientos ideológicos, de izquierda extrema, este sería un alzamiento sin etiquetas ideológicas, un alzamiento de la decencia. Sin embargo, no lo promuevo porque no es necesario para terminar de expulsar a esta narco-dictadura del poder. Puede hacerse en concordancia con lo que se ha llamado una vía constitucional y democrática, aunque no sea electoral. Si pudiese haber sido electoral, hubiera sido lo ideal pero después de 18 años de violencia desatada en contra del país, de miserias generadas por los gánsteres del chavismo, de humillaciones infligidas por el lumpen ideológico que nos acogota, de mentiras y escamoteos -  algunos aceptados mansamente - no creo digno esperar sentados que el narco-presidente Maduro termine en tranquilidad su período. Ni es digno ni es humano esperar sentado y en silencio, como lo promueven algunos compatriotas de quienes deseo fervientemente diferenciarme.  

Todo lo que se requiere para quitarle la careta al diálogo inmoral es ver quienes lo promueven.

El principal promotor de un diálogo entre el narco-régimen y la Venezuela decente es el mismo régimen. La Venezuela de pesadilla, la narco-dictadura de Maduro, Cabello, Del Pino, El Aissami, Padrino López y sus 600 ladrones y narcotraficantes esgrime el diálogo como su principal arma estratégica para perpetuarse en el poder, pues sabe que – una vez establecido tal diálogo – el proceso los llevará hasta el final del período del ilegítimo Nicolás Maduro. En este pedimento por un diálogo el narco-régimen ha reclutado “facilitadores”  claramente a su servicio, quienes han merecido la repulsa de la inmensa mayoría de los venezolanos. Sin embargo, estos mercenarios siguen tratando. Un miembro del equipo entreguista, Herman Escarrá, ha ido hasta Madrid a promover el diálogo, por cierto desde la sede de la embajada del narco-régimen.  La noticia dice así:

26 de febrero de 2017.- El constituyente Hermán Escarrá abogó por un diálogo plural entre el Ejecutivo Nacional y sectores de la oposición, con el fin de consolidar la paz en la nación.
Ha costado, pero eso no nos va a desanimar, hay que insistir en eso. Al final vamos a llegar inexorablemente al diálogo, plural, desde el reconocimiento de unos y otros y en el marco de la Constitución, que marca las reglas del juego legítimas", expresó Escarrá, citado en una nota de prensa de la embajada venezolana. Desde la sede de la embajada de Venezuela en España – donde se realizó un encuentro con medios de la nación europea
 –, Escarrá destacó la participación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, para avanzar en el proceso de diálogo, convocado en varias ocasiones por el presidente de la República, Nicolás Maduro”.

Cuando un personaje como Escarrá promueve algo, los venezolanos decentes deben ponerse en estado de alerta. No es solo Escarrá quien está promoviendo activamente, vigorosamente, casi desesperadamente, el diálogo. También lo promueven José Vicente Rangel, Nicolás Maduro, Jorge Rodríguez,  José Luis Zapatero, el narco ex-presidente de Colombia, Ernesto Samper, el oportunista Leonel Fernández, el Nuncio Aldo Giordano y otros miembros de la mafia gobiernera. Desde afuera lo promueven Rafael Correa, Evo Morales y grupos de izquierda extrema en Europa.

Lo inexplicable

Lo inexplicable es que este diálogo es también promovido por venezolanos que representan o dicen  representar la oposición al narco-régimen. Personas como Eduardo Fernández y su hijo, Pedro Pablo; Henri Falcón; Manuel Rosales y su esposa; Américo Martín; Luis Vicente León, Claudio Fermín (ver:http://globovision.com/article/claudio-fermin-y-luis-vicente-leon-apuestan-por-reactivar-el-dialogo )  y otros.  Digo que tal postura es inexplicable porque entre quienes así piensan hay alguna gente de limpia trayectoria democrática y porque la evidencia sobre la naturaleza dictatorial, perversa, violadora de las leyes y de la constitución, corrupta e ineficiente del narco-régimen, es abrumadora. Luis Vicente León ha ido aún más lejos y ha dicho  que no es diálogo lo que se necesita, sino negociación, ver:http://globovision.com/article/luis-vicente-leon-el-pais-no-necesita-dialogo-requiere-negociacion-politica, palabra que suena a grosería en la Venezuela de hoy. Manuel Rosales no solo apoya el diálogo sino que también apoya el inmoral Carnet de la Patria y los humillantes CLAP, fuente de gran corrupción. Ayer Rosales dijo en Maracaibo: “ Hay otros dirigentes que dicen que no se saquen el Carnet de la Patria, yo les digo que se lo saquen porque eso es del pueblo, es del petróleo del pueblo”.

Lo cierto es que Venezuela está empantanada porque hay sectores de la llamada oposición que quieren “entenderse” con el narco-régimen. Que no aceptan que la única manera de conservar la dignidad y la decencia en el país es el enfrentamiento abierto en contra del narco-régimen. Grupos que participan de esta actitud de entrega han llegado hasta a rechazar las sanciones de los Estados Unidos en contra de miembros de la mafia chavista. Con amigos como estos la nación venezolana no necesita enemigos.

 Las armas que utilizan estos diversos defensores del diálogo son variadas. Definen a quienes pensamos que se requiere una actitud decidida frente a la narco-dictadura como “radicales” y “guerreros del “teclado”” y algunos hasta utilizan la edad como estigma, para tratar de acallar las voces que promueven la confrontación con la dictadura. Hay que leer un artículo firmado por un acólito de Henri Falcón llamado Eduardo Semtei, para darse cuenta de la calaña de alguna de esta gente, ver: http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/platicas-telepaticas-con-jefe-via-rapida_83669 . Allí se refiere el “humorista” a quienes promueven una postura digna ante la narco-dictadura como “viejas” carentes de sensibilidad, olvidando que la vejez no es un estigma sino una condición natural que seguramente han experimentado sus progenitores, sin perder por ello su condición humana. Yo prefiero mil veces la digna vejez de Enrique Aristeguieta Gramcko, quien hoy nos da nuevas clases de civismo con su actitud frente a la narco-dictadura, a la triste y cobarde actitud de gente como Semtei.

Mientras tengamos grupos de venezolanos  que promuevan una negociación con la narco-dictadura, Venezuela continuará chapoteando en un pantano moral. Mientras estos grupos hagan bulla, bloqueando las iniciativas de los venezolanos que desean ver al narco-régimen fuera del poder, se demorarán también las iniciativas externas, ya que pocos pueden entender como, después de tanta humillación, tanta miseria, tanto abuso, todavía hay venezolanos dispuestos a “negociar”, conversar y dialogar con sus victimarios. Pensarán que los venezolanos son masoquistas, entreguistas o, en el mejor de los casos, tan ingenuos, que nunca podrán hacer valer sus derechos.

“O negociamos o nos matamos” es una falsa premisa

Los ingenuos y los entreguistas son grupos diferentes y no deseo meterlos en el mismo saco, pero ambos comparten el mismo argumento sobre la necesidad de "evitar la violencia". O negociamos o nos matamos, dicen. No se han dado cuenta los unos y no quieren darse cuenta los otros de que en los años de narco-dictadura han muerto violentamente unos 300.000 venezolanos, vilmente asesinados, muchos por la policía del narco-régimen, venezolanos que no se merecían esa muerte, quienes ni siquiera pudieron morir defendiendo la dignidad de la nación sino que tuvieron que morir a manos de los hampones del narco-régimen.

Con toda vehemencia pido a los venezolanos rebelarse, ponerse de pie frente a la narco-dictadura. No es digno esperar más. 

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