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Ramón Guillermo Aveledo
El Impulso
Febrero 18, 2017
http://www.elimpulso.com/opinion/teodoro-porque-es-justicia
El pasado 3 de enero cumplió ochenta y cinco años Teodoro Petkoff,
un venezolano acreedor a la admiración y el respeto de todos, por
encima de diferencias.
En el receso navideño que sólo interrumpí por la suspensión de la
edición en papel de este periódico, no pude en ese momento dedicarle
el artículo que creo se merece. Hoy intentaré saldar la deuda. No
porque coincida la fecha con uno de esos aniversarios redondos que
suelen celebrarse. Entre sus obras principales están Checoeslovaquia,
el Socialismo como problema, ¿Socialismo para Venezuela? o Proceso a
la izquierda, la que personalmente considero más importante,
respectivamente de 1969, 1970 y 1976, no hay coincidencia que sirve
de excusa. De la fundación del MAS, otrora un proyecto político de
amplio horizonte en el que fue factor fundamental, se cumplieron el
mes pasado cuarenta y seis años. Así que estas líneas no las escribo
por algún motivo especial. Lo hago, simplemente, porque me parece
justo.
Teodoro conjuga el hombre de acción con el hombre de ideas, eso ya
vale, sobre todo en un medio como el nuestro. Pero más importante es
que en uno y otro campo, el de la actividad política y el del
pensamiento, ha estado dispuesto a jugársela hasta las últimas
consecuencias, y lo ha hecho. Porque la suya es esa clase de valor que
más falta hace. Valor físico para arriesgar el pellejo, cierto, aún en aras
de una aventura que quien escribe considera una equivocación de
proporciones históricas como fue la lucha armada de comienzos de los
sesenta. Valor intelectual para plantear ideas y defenderlas con razón y
pasión. Y valor moral, ese me interesa más. Coraje para cambiar de
opinión, para reconocer que estaba equivocado y atreverse a no
persistir tercamente en el error, y asumir sin miedo las consecuencias.
Oro puro en un tiempo en el que frecuentemente se busca en las
encuestas la seña del coach para saber qué hacer.
Sólo los estúpidos no cambian de opinión, se titula el libro-entrevista
que hizo con el talentoso Alonso Moleiro. Es su versión personal,
áspera, alguien dirá que característicamente teodorista, de la frase
churchilliana en aquel debate en el cual el político inglés, respondió a
un contendor que creía que lo dejaría sin palabras al echarle en cara lo
que había dicho antes: “Cuando me doy cuenta que estoy equivocado,
yo cambio de opinión ¿Qué hace usted?”
Militante político, intelectual, profesor universitario, servidor público en
el Congreso y el gabinete ejecutivo, editor a lo largo de estos últimos
lustros, Teodoro Petkoff ha sido siempre un luchador. Sin tregua ha
defendido las libertades que dan sentido a la democracia, los caminos
de la política para lograr el cambio que el país reclama y, con una
consecuencia tan leal como honesta en su independencia de criterio,
se ha significado como paladín de la Unidad, base de la credibilidad
nacional e internacional de la oposición venezolana, así como de la
esperanza popular.
Creo que los ciudadanos de este país le debemos gratitud.
Modestamente, dejo aquí constancia de la mía.
Teodoro Petkoff Malec (Bobure, Estado Zulia, 1932). Hijo
de Petko Petkoff e Ida Maleç, inmigrantes búlgaros.
Graduado de Economista (Cum Laude) en la Universidad
Central de Venezuela (UCV), de cuyo Centro de Estudiantes
fue presidente en 1960. Profesor por concurso de la misma
universidad.
Ingresó en el Partido Comunista de Venezuela (PCV) en
1949 y llegó a ser miembro del Buró Político. Actuó en la
resistencia estudiantil contra la dictadura de Marcos Pérez
Jiménez. En este periodo fue detenido, por breve tiempo, en
tres ocasiones. Diputado al Congreso Nacional de Venezuela
en varias legislaturas. Dejó el PCV en 1971 para fundar el
Movimiento al Socialismo (MAS). Diputado y Candidato
presidencial del MAS en 1983 y 1988. En 1993 apoyó al ex
presidente social cristiano Rafael Caldera. Fue Ministro de la
Oficina Central de Coordinación y Planificación, desde donde
promovió la Agenda Venezuela, un conjunto de medidas que
buscaban eliminar los controles de cambio y de precios, e
impulsar el crecimiento económico.
En 1998 se separó del MAS por estar en desacuerdo con la
línea de ese partido de apoyar la candidatura de Hugo
Chávez, y dejó la militancia partidista para involucrarse en el
periodismo, trabajando primero como director del periódico
El Mundo , para después fundar su propio periódico, Tal
Cual.
Siempre se destacó como tribuno, conferencista y desarrolló
una extensa actividad como escritor y teórico político.
Bibliografía
Checoslovaquia: El Socialismo como problema (Editorial Domingo Fuentes: 1969;
Monte Ávila Editores: 1990) ISBN 980-01-0295-7
¿Socialismo para Venezuela?" (Editorial Domingo Fuentes: 1970)
Razón y pasión del socialismo: el tema socialista en Venezuela (Editorial Domingo
Fuentes: 1973)
Proceso a la izquierda: O de la falsa conducta revolucionaria (Planeta: 1976) ISBN
84-320-2509-7
Del optimismo de la voluntad: Escritos políticos (Centauro: 1987) ISBN 980-263-
073-X
Por qué hago lo que hago (Alfadil: 1997) ISBN 980-354-050-5
(Con Raúl Huizzi) Venezuela en la encrucijada (Universidad de los Andes: 1998)
ISBN 980-11-0280-2
Hugo Chávez, tal cual (Catarata: 2000) ISBN 84-8319-142-3
Las Dos Izquierdas (Alfadil: 2005) ISBN 980-354-170-6
El socialismo irreal (Editorial Alfa: 2007) ISBN 978-980-354-221-4
El chavismo como problema (Libros Marcados: 2010) ISBN 980-6933-71-0
El chavismo al banquillo: Pasado, presente y futuro de un proyecto político
(Editorial Planeta: 2011) ISBN 978-958-42-2581-8
Libros-entrevistas a Petkoff
Ramón Hernández. Teodoro Petkoff: Viaje al fondo de sí mismo (Editorial
Domingo Fuentes: 1983)
Ibsen Martínez y Elías Pino Iturrieta. Una segunda opinión: La Venezuela de
Chávez (Hojas nuevas: 2000)
Alonso Moleiro. Sólo los estúpidos no cambian de opinión (Libros Marcados: 2006)
Carlos Delgado Flores (coordinador). Trincheras de papel: el periodismo
venezolano del siglo XX en la voz de doce protagonistas (UCAB/El Nacional:
2008).
Ramón Guillermo Aveledo (Barquisimeto, 1950). Abogado
por la Universidad Central de Venezuela (UCV) y doctor en
Ciencias Políticas por la misma UCV. Actualmente es profesor
de postgrado en la Universidad Metropolitana, coordina la
Especialización de Gerencia Pública en esa misma
universidad y la de Especialización de Política y Derecho
Internacional en la Universidad Central de Venezuela.
Durante el principio de la década de los ochenta fue
secretario del presidente Luis Herrera Campins. Y durante
los años 1982 y 1983 fue director del canal del Estado:
Venezolana de Televisión. Según un perfil hecho por el canal
de televisión Telesur, Aveledo fue diputado por el partido
social-cristiano COPEI entre 1994 y 1999, en una curul por
el estado Lara. Fue jefe de la fracción de su partido y, en dos
periodos, jefe de la Cámara de Diputados.
Entre los años 2001 y 2002 ejerció la presidencia de la Liga
Venezolana de Béisbol Profesional. Durante parte de su
período en ese cargo, la LVBP vivió una suspensión,
motivada por el paro que fue convocado por las fuerzas
políticas de oposición al entonces presidente Hugo Chávez.
Según apunta El País, se le reconoce como el arquitecto de
la unidad de partidos opositores en Venezuela bajo la figura
de la Mesa de la Unidad Democrática, coalición de la que fue
Secretario Ejecutivo desde el 23 de enero de 2008 hasta el
30 de julio de 2014.
El perfil realizado por El Mundo recoge comentarios de varias
personas que han estado cerca de él a lo largo de su carrera.
Entre ellas resalta la de Luis Cartaya, quien fue su asistente
en COPEI:
“Sus virtudes de conciliador son conocidas en el mundo de la
política. Siempre ha buscado el entendimiento entre las
personas. Tiene el don de saber escuchar todas las opiniones
y de rescatar lo que une o lo que tienen en común diversas
personas para lograr que se entiendan entre sí”.
El perfil de El Mundo finaliza con un comentario del propio
Ramón Guillermo Aveledo sobre su última reunión de la
MUD: la llamada “Encerrona”, hecha para reestructurar el
organismo con vistas a las próximas elecciones
parlamentarias: “En la encerrona de la MUD avanzamos en
definiciones fundamentales, pero hace falta mucho más.
Positivo, pero no suficiente”. Aveledo renunció a su puesto
en la coalición de partidos que se oponen al gobierno central
en Venezuela durante una sesión solemne del Consejo
Municipal de El Hatillo, en ocasión de un acto oficial a
propósito del natalicio de Simón Bolívar.
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