Gustavo Coronel
Apártense Giordani, Merentes, Nóbrega y demás corruptos
y/o aprendices de brujos. A este que viene, Luis Salas, le
ronca el mango. Dice que “El precio de la gasolina es un
fetiche”,
Véamos lo que nos dice:
“En
primer lugar, es falso como se ha llegado a decir que el subsidio a la
gasolina en el país ronda los 7 mil 500 millones de dólares. Esta es una
cuenta que se saca ligeramente comparando el precio de la gasolina en
Venezuela con los promedios mundiales y, de tal suerte, lo único que
indica es dicho diferencial, que acto seguido algunos analistas por
error o mala intención transforman en “subsidio”. En términos contables o
de economía convencional dicho diferencial lo que daría cuenta es de un
“costo de oportunidad”, en el sentido de que el Estado deja de recibir
esa cifra por no vender la gasolina al precio de mercados
internacionales. Entonces: no es que el Estado venezolano dedica al año
unos 7 mil 500 millones de dólares para “pagarnos” la gasolina a los y
las venezolanas; es un cifra que no le ingresa porque la vende a un
precio distinto muy inferior al precio promedio internacional”.
En
primer lugar el gobierno está importando gasolina que se ve obligado a
comprar a precios internacionales, en los mercados internacionales. Ello
representa una pérdida real, ya que regala esa gasolina en el mercado
interno. En segundo lugar, si un país deja de realizar un costo de
oportunidad en el negocio que sustenta su economía, estará incurriendo
en una pérdida real. Ello es así porque cada dólar que deja de vender en
el mercado internacional es un dólar más de deuda que tendrá que
pedirle a los chinos o a quien logre encontrar por allí (no quedan
muchos pendejos).
Venezuela
tiene una deuda externa de más de $100.000 millones precisamente
porque, entre otros crímenes financieros, regala la gasolina que podría
estar vendiendo en los mercados internacionales. No solo la gasolina
sino el petróleo crudo. O es que el aprendiz de brujo no sabe que le
regalamos unos 300.000 barriles diarios a Cuba y a los países “amigos”
del ALBA y de PetroCaribe?
Prosigue el brujillo su disertación:
“Una
vez dicho esto lo otro que habría que preguntarse es por qué y por cuál
razón el Estado Venezolano debe cobrar la gasolina en el mercado
interno tomando como referencia el precio promedio internacional, siendo
como es un país productor y no solo consumidor como es el caso en la
mayoría de los países que califican en dicho promedio. Pero además, una
cosa que a menudo se pasa olímpicamente por alto, es que en dicho
precios promedios internacionales no necesariamente la mayor tajada
corresponde al costo del combustible propiamente sino a los impuestos
que se le agregan. Es decir, el precio de la gasolina en la Unión
Europea, Estados Unidos y lo mismo otros países no productores como por
ejemplo Chile, tiene un alto componente fiscal. Así por ejemplo en la UE
lo que una persona paga por cada litro de combustible se desglosa en
torno a un 45 o 50% en impuestos siendo que en la parte del combustible
hay que agregar las ganancias de las intermediarias. En Chile ese nivel
impositivo es de 42% y en Estados Unidos es menor, en torno a un 11%, lo
que en parte se explica porque como Venezuela además de consumidor es
productor de combustible fósil”.
El nuevo sepulturero ignora
que la razón por la cual la gasolina no puede seguirse regalando es
porque el petróleo constituye el único rubro de exportación que sostiene
a la economía venezolana, porque el diferencial entre el precio
internacional y el precio doméstico es grotesco, porque constituye un recurso natural no renovable y porque
seguirlo haciendo es un acto de cobardía política. Buscar excusas para
justificar su continuado derroche y regalo es señal de que Maduro
encontró a su cobarde, quien le justifique el derroche, encontró su
nuevo empresario de pompas fúnebres para las exequias de la economía venezolana.
Continúa el aprendiz de brujo:
“En lo que al subsidio propiamente tal refiere, según diversas estimaciones, el mismo asciende en la actualidad a uno 1700 millones de dólares al año, los cuales resultan del costo de producción que es asumido por PDVSA. Ciertamente es mucha plata, pero no solo es sustancialmente menor a los 7 mil 500 millones que se dicen por ahí, sino que además si el problema es fiscal podemos compararlo con los subsidios que el Estado da al sector privado entre otras vías por la exoneración impositiva. Este es el otro y tal vez más importante rasgo fetichista de este debate: que se le usa para ocultar la verdadera transferencia masiva de renta y riqueza social desde el Estado hacia particulares que terminan privatizándola mediante ganancias extraordinarias y privilegios fiscales”.
“En lo que al subsidio propiamente tal refiere, según diversas estimaciones, el mismo asciende en la actualidad a uno 1700 millones de dólares al año, los cuales resultan del costo de producción que es asumido por PDVSA. Ciertamente es mucha plata, pero no solo es sustancialmente menor a los 7 mil 500 millones que se dicen por ahí, sino que además si el problema es fiscal podemos compararlo con los subsidios que el Estado da al sector privado entre otras vías por la exoneración impositiva. Este es el otro y tal vez más importante rasgo fetichista de este debate: que se le usa para ocultar la verdadera transferencia masiva de renta y riqueza social desde el Estado hacia particulares que terminan privatizándola mediante ganancias extraordinarias y privilegios fiscales”.
Según
este nuevo Giordani , el subsidio a la gasolina carece de importancia
al compararlo con lo que él llama el subsidio al sector privado. Olvida
mencionar que este subsidio es realmente muy pequeño al lado de lo que
el chavismo se ha robado, al lado de los contratos que da PDVSA a sus
amigos y a los familiares de sus gerentes; a los contratos que da
Corpoelec a los bolichicos; a las pérdidas de comida “importada” y
enterrada por PDVAL; a lo que se roba en Salud, en Educación y en
controles de cambio artificiales. Esa inmensa corrupción le ha costado a
Venezuela unos $700.000 millones en 16 años. Sobre esta base si es
posible estar de acuerdo con Salas que unos míseros $1700 millones más
no importan. Que es esa raya más para un tigre ? Pero, es esa la manera
de manejar las finanzas de un país?
No termina el nuevo “ministro”:
“.. lo que se nos quiere decir cuando se nos habla de la gasolina “regalada” es que el Estado está gastando mucho, que es sabemos el fetiche favorito de los neoliberales de orilla nuestros el mismo que repiten cuando hablan de Mercal o las misiones en general. Por otra parte, hay que tener presente que en no pocos casos y de hecho cada vez más se quiere crear la idea de que el problema se puede “arreglar” si el país elimina proyectos de integración como Petrocaribe, pues ahora resulta que también le estamos regalando la gasolina a los países que la integran a costa de todos los venezolanos. Está de más decir que el problema acá más que el supuesto “regaló” en sí (que no es tal) son los destinatarios del mismo, pues si el caso fuera que en vez de “islas llenas de negros” y “países bananeros” como se ha dicho se la regaláramos a España o los Estados Unidos no fuera problema para ellos”.
“.. lo que se nos quiere decir cuando se nos habla de la gasolina “regalada” es que el Estado está gastando mucho, que es sabemos el fetiche favorito de los neoliberales de orilla nuestros el mismo que repiten cuando hablan de Mercal o las misiones en general. Por otra parte, hay que tener presente que en no pocos casos y de hecho cada vez más se quiere crear la idea de que el problema se puede “arreglar” si el país elimina proyectos de integración como Petrocaribe, pues ahora resulta que también le estamos regalando la gasolina a los países que la integran a costa de todos los venezolanos. Está de más decir que el problema acá más que el supuesto “regaló” en sí (que no es tal) son los destinatarios del mismo, pues si el caso fuera que en vez de “islas llenas de negros” y “países bananeros” como se ha dicho se la regaláramos a España o los Estados Unidos no fuera problema para ellos”.
Para
justificar el derroche y la entrega de la riqueza venezolana a países
extranjeros el aprendiz de brujo recurre a la herramienta favorita de
los acomplejados y resentidos. Dice que se critica la entrega de
petróleo subsidiado a PetroCaribe porque ellos son negros y bananeros
(términos que utiliza él, no nosotros), ya que si lo hiciéramos a España
o a Estados Unidos ello “no sería problema”. Este acomplejado no puede
entender que lo que está ocurriendo es que por cada dólar que le
regalamos a otros países, por razones ideológicas y de estrategia
política para consolidar el poder del chavismo, nuestra deuda externa
aumenta en un dólar. Literalmente estamos pidiendo prestado para regalar
dinero. Esto es un crimen monstruoso y este nuevo ministro de finanzas
se permite defender esa tesis.
Es fácil pronosticar que en seis meses el tipo llevará el país a la cesación de pagos, como sublime acto de patriotismo y dignidad nacional.
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