Sunday, June 12, 2016

Paraísos fiscales en el ojo del huracán

EN: Recibido por email


Si los países se pusieran de acuerdo no habría refugios
para los piratas financieros

José María Cubillo
El País
Mayo 29, 2016

http://economia.elpais.com/economia/2016/05/26/actualidad/1464258948_808851.html

Alguna vez se han preguntado cuántas prestaciones sociales se dejan de dar como consecuencia de los impuestos que no cobramos por los capitales que emigran a paraísos fiscales? ¿Cuántas prestaciones por desempleo menos? ¿Cuántas guarderías? ¿Cuántas intervenciones quirúrgicas y tratamientos médicos más se podrían pagar con el dinero que se deja de ingresar? Esta es una realidad que toca el bolsillo a todos y afecta al bienestar común. Afecta a las pensiones, a los subsidios, a la dependencia, tanto de mayores como de niños, a la sanidad, a la cultura, a la seguridad, a la defensa, y a la generación de riqueza y la creación de empleo, entre otros. En definitiva, afecta a la solidaridad. Afecta a todos en todo. Quienes defraudan no solo defraudan a Hacienda: defraudan a todos.

Quienes operan en España y facturan desde otro país para evitar pagar impuestos, defraudan a cada ciudadano que consume sus productos y paga por sus servicios. Defraudan a sus propios clientes, a los mismos que dicen querer y pretenden seducir con su publicidad y persuadir con sus estrategias de marketing. Son los ciudadanos, los mismos que gastan su dinero en sus productos y servicios, quienes sufren las consecuencias de estas acciones deshonestas, que se producen porque hay territorios que las permiten, las fomentan o las promueven, directa o indirectamente, con su actividad o su pasividad. En un contexto de competencia global los territorios compiten todos contra todos, cada uno en lo que puede. El nuevo paradigma de competencia es económico y, en este contexto, la marca del territorio es utilizada como un arma económica más para obtener ventaja, incrementar el atractivo del territorio y reforzar su posición competitiva. En definitiva, para atraer más recursos y ganar la partida. En el caso de los territorios considerados como
paraísos fiscales, este proceso, lo han hecho muy bien, y han sabido
convertirse en lugares especialmente eficaces y eficientes en la atracción de
recursos.

Identificarlos es fácil, ya que el ADN de sus marcas está
contaminado y presentan un comportamiento muy característico: una
fortaleza de Marca País excepcionalmente elevada, que les lleva a situarse en
los primeros puestos de la clasificación mundial por este concepto, así como
a ocupar posiciones destacadas.
Si bien, por volúmenes absolutos, podrían llegar a pasar desapercibidos,
estos territorios suelen registrar ratios per cápita en atracción de recursos
anormalmente elevados. Presentan una especial eficiencia en la atracción de
capitales, por su opacidad informativa y su baja o nula fiscalidad; en
ocasiones, también en la atracción de recursos procedentes de la
exportación, contribuyendo a fomentar, con frecuencia, el contrabando entre
fronteras; una práctica que motiva un elevado número de supuestos
"turistas" y, por ende, un ratio anormal de turistas por cada residente. En
cierto modo, es una paradoja: la fortaleza de esos territorios reside en su
propia debilidad, ya que no han sido capaces de encontrar una fuente de
ventaja competitiva propia, que les permita enfrentar la competencia global,
más allá de la aplicación de una normativa laxa y desleal.

La fuerza de estos territorios no reside en su capacidad de innovación, en su
fuerza productiva, en sus economías de escala, o en su especialización
productiva, ni siquiera en sus bajos costes laborales y/o de producción. Ha
sido una forma de huida hacia delante, ante un panorama claramente
deficitario en términos de ventajas competitivas. El pequeño tamaño,
geográfico y de población, junto con la ausencia de activos y fortalezas, los ha
llevado a utilizar vías de competencia desleal para revertir una situación de
desventaja y generar una fuente de ingresos adicionales.
En definitiva, su fuerza reside en su capacidad para convertirse en territorios
francos, en lugares de tregua para "piratas financieros". Una posición tan
lábil como fácil de revertir, si un conjunto significativo de países serios
decidiera hacer oposición activa y acordaran poner coto a esta situación. No
se les puede pedir mucho. La ética es un elemento esencial de la sociedad
que se encuentra en peligro de extinción, ya que, hasta quienes deben defenderla, la mancillan sin reparo alguno.

José María Cubillo Pinilla Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad Autónoma de Madrid, ha desempeñado su carrera docente en instituciones como la Universidad Carlos III de Madrid, la Universidad Politécnica de Madrid o ESIC Business & Marketing School, donde actualmente es director del Departamento de Dirección de Marketing, director del Máster Universitario en Gestión Comercial y Máster en Dirección de Marketing, miembro del Consejo Académico y editor de la revista científica Esic Market Economic and Business Journal. Profesor visitante en numerosas Universidades internacionales, su actividad investigadora se ha centrado en las áreas de Dirección estratégica de marca, Internacionalización de empresas e Imagen de marca del territorio, habiendo dirigido y participado en múltiples proyectos de investigación, tanto en el ámbito universitario como en el de la consultoría estratégica de empresas; además de dirigir numerosas tesis doctorales.

No comments:

Post a Comment