Thursday, November 21, 2013

El comunismo venezolano ya es una realidad

En: http://www.eluniversal.com/opinion/131121/el-comunismo-venezolano-ya-es-una-realidad

WILFREDO FRANCO| EL UNIVERSAL
jueves 21 de noviembre de 2013 12:00 AM
El castrocomunismo se instauró en Cuba en los 60, para no soltar jamás, y aunque no pudo apropiarse de Venezuela y Centroamérica en los años 70, si lo hizo en Chile, aunque el zarpazo militar se la quitó. Los Castro continuaron acrecentando su experiencia en países africanos y, por fin, en la segunda década de este siglo XXI, lograron sus sueños en Venezuela y Nicaragua.

El apropiamiento de Venezuela era extremadamente importante para el castrocomunismo, justo ahora en que la amenaza de disolución del fracasado sistema en la propia Cuba lo obliga a tratar de avanzar hacia el modelo chino: economía capitalista explotando a la mano de obra barata, bajo dictadura comunista. Pero para que esa transformación pueda intentarse en Cuba, por cierto con variantes tan particulares que permiten pensar que será un intento destinado al fracaso, al gobierno de los Castro le es esencial contar con la transfusión de petróleo y petrodólares desde Venezuela, por lo menos por una década más.

Los retos de Raúl Castro y su corte de herederos son, por una parte, diseñar e instrumentar los mecanismos para consolidar su dominio sobre los recursos venezolanos, lo cual es un reto sumamente complejo a pesar de haber infiltrado al Estado venezolano y a las Fuerzas Armadas con pleno éxito, y, por la otra, llevar adelante la metamorfosis hacia la economía semicapitalista en Cuba, sin que el proceso se le vaya de las manos.

En Cuba no hay mayores dificultades, pues allá la dictadura de 54 años se permite proceder a su libre albedrío. En Venezuela la situación luce más complicada. En primer lugar debe guardar las apariencias democráticas para que la comunidad internacional siga creyendo el cuento de que en Venezuela funciona un sistema democrático; para ello cuenta con el dominio de las instancias del Estado y un amplio aparato de difusión propagandística tanto en Venezuela como en muchos centros clave en el mundo, donde agentes tarifados llevan adelante su tarea pagada con dólares venezolanos. A las Fuerzas Armadas se les intentará mantener tranquilas con incrementos salariales, y acceso más o menos fácil, sin colas ni pagos de comisión, ni siquiera mercado negro, a los bienes que todo ciudadano del mundo moderno aspira: servicios de salud y educación, vehículos, electrodomésticos, mercados más o menos full, viajes al exterior para la familia, etc. A la población de escasos recursos, el otro soporte fundamental de la "revolución", se le proveerá de una alimentación mínima a través de la red de mercados estatales ya conformada y la promesa de vivienda, misión o empleo rojo-rojito, todo mantenido mediante parte de los dólares "excedentes" de Pdvsa y la imprenta de billetes del Banco Central de Venezuela.

Como elemento de consolidación se dispone de varios elementos ya instrumentados pero que aún deberán ser fortalecidos: facilidades para el enriquecimiento con impunidad rojo-rojita de elementos clave, una profusa red de espionaje cibernético y sapeo que cubra desde las instituciones públicas y privadas a los barrios, leyes represivas para controlar y contener a la oposición y a los medios independientes, fuerzas de choque civiles y paramilitares para usar lo menos posible a unidades uniformadas como las milicias y la GNB o policías, que en todo caso estarán prestas a funcionar en defensa del "proceso", frente a las "guerras oposicionistas" de cualquier naturaleza, y, por último, la idealización de Chávez y el proceso, y la ideologización de las masas a través de la educación y la propaganda.

Factor clave para viabilizar los planes es el mantenimiento de un ingreso petrolero mínimo. Es decir, PDVSA debe funcionar aunque sea a un mínimo de eficiencia, pese a la acentuada degradación ocasionada por su grosera politización, y deben mantenerse las ventas al "imperio gringo". Asimismo, debe procurarse que los precios petroleros no caigan por debajo de la cota de 90 dólares el barril. Para crear una visión de que la "revolución avanza" será inevitable "empeñar" todo lo que sea posible con China (petróleo, oro, diamantes, uranio, apoyo político, etc.), la mejor prestamista del planeta en este siglo. Aunque si los chinos se ponen duros, no deben descartarse alternativas del imperio para endeudarse, sin más limites que los que imponga el propio mercado financiero internacional.

Las únicas armas que posee el venezolano que no comulgue con el comunismo para intentar defender la democracia y las libertades fundamentales, son el voto y la protesta democrática. El voto debe ser masivo, y debe ser defendido adecuadamente. Si amas la libertad y rechazas el comunismo: ¡Vota!

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