El caso HSCB obliga a formular preguntas que solo las autoridades del Ministerio de Finanzas hoy pueden responder. No era usual la colocación de miles de millones de dólares en un banco suizo y con criterios fuera de toda lógica. ¿Hasta dónde los funcionarios son responsables directos? ¿Retornaron los fondos a la República?
Por
Juan Carlos Zapata.- Hoy hay mayor precisión en el informe o lista Falciani, relacionado directamente con las colocaciones en HSBC Private Banking en Suiza. Se da cuenta de que Venezuela era uno de los principales colocadores. Y se da cuenta de que los depósitos sumaron casi 12.000 millones de dólares. También se precisa que las cuentas pertenecían a la Tesorería Nacional y al Banco del Tesoro. Publica hoy El País de Madrid: “El 85% del dinero de Venezuela está en cuatro cuentas abiertas a nombre de la Tesorería Nacional y del Banco del Tesoro. El Banco del Tesoro de Venezuela llevaba solo dos meses constituido cuando abrió una cuenta por 9.500 millones de dólares en el HSBC suizo. Cinco meses después, el mismo banco colocó otros 2.200 millones de dólares en dos cuentas espejo”. El actual vicepresidente de Economía, Rodolfo Marco Torres, era a la sazón presidente del Banco. Por esa fecha es que la Tesorería, al mando de Alejandro Andrade, abre una cuenta de casi 700 millones de dólares.
Dinero institucional. Nada personal. Al menos no es lo que refleja el informe. No es plata enviada por ambos funcionarios para esconder o evadir. Marco Torres sigue en el Gobierno, acumulando más poder. Andrade salió, y ahora es conocido y reconocido como una figura de elevada fortuna. Sus gustos voluptuosos están a la vista. No son secreto.
Pero hay que precisar que las colocaciones datan de más de casi una década atrás. En unos casos –otros países y otros ejemplos – remontan a 2007. En lo referente a Venezuela, es la época de Chávez. Es Chávez en su apogeo. Y es la época en que una fuente del Ministerio de Finanzas admitía un gran activismo en materia de deuda y bonos. Era el periodo en que no solamente Andrade era Tesorero, sino también que desde Finanzas se decidía mantener directamente cuentas en divisas en bancos privados, cuando la usanza anterior era que todo lo manejaba el BCV. Por Finanzas pasaron, Nelson Merentes, Tobías Nóbrega, Rafael Isea, Rodrigo Cabezas y Alí Rodríguez.
Finanzas, al colocar bonos en el exterior, enviaba los dólares a esas cuentas, no al BCV, pero también pagaba los servicios de deuda directamente sin usar las reservas del BCV.
Es la época en que se sospechaba que pudo haber ocurrido de todo, pues los controles sobre esas cuentas eran escasos. O inexistentes.
De todas maneras, hasta aquí no se puede afirmar que lo colocado afuera o adentro, era dinero de Alejandro Andrade o de Marco Torres o de cualquiera otro funcionario o ex funcionario, como se verá. De hecho, el Gobierno, aún hoy, tendría elementos para justificar los saldos, si tuviera la voluntad de aclarar las operaciones. Por ejemplo, ¿se destinaba para recompra de deuda? ¿Para pago de capital? Es lo que admite la fuente: el activismo con la deuda. Y en el activismo, eso sí, de lo que no queda duda, son las comisiones.
Un operador financiero de la época señala:
“Lo grave en la denuncia sobre HSCB es el tema de los impuestos que escondía, patrimonio de americanos y otros ciudadanos europeos. Lo del Banco del Tesoro y Tesorería es puro ruido. Ninguna sustancia. Pero quizá con la apertura de las cuentas con bancos internacionales se cobraban comisiones”.
Pese a que haya elementos que justifiquen los saldos, surgen estas otras preguntas:
1) ¿Por qué la Tesorería mantenía un monto tan enorme en un solo banco? Por comparación, el monto máximo que el BCV mantuvo en todas sus cuentas bancarias durante 2007 ascendió a 6,2 mil millones de dólares.
2) El BCV comenzó a mover sus reservas líquidas al Banco de Basilea como protección contra posibles sanciones en esa época. ¿Por qué la Tesorería no lo hizo y mantenía cuentas en un banco donde hubiese podido ser sancionado?
3) ¿Qué procedimientos existían (o existen) para velar por el correcto manejo de esas cuentas dado que el Ministerio de Finanzas no tiene tradición de gestión de cuentas en el exterior?
Por esa misma época se hablaba entre los operadores financieros del gran poder de Andrade. Y se hablaba de la discrecionalidad del propio presidente Hugo Chávez en el manejo de los recursos. Hay que recordar las historias de los millarditos. La bonanza petrolera y el Fonden. Mucha plata en el Fonden. Aunque los montos filtrados ahora pueden que escapen a toda lógica. Es un período que tiene un comienzo: 2004. ¿Por qué? Se ha salido del golpe de abril y entre la dirigencia chavista se comenta que cuando huyeron lo hicieron sin dinero; y que otro evento no los iba a sorprender sin dinero en cuentas propias. Es cuando la corrupción aparece en magnitudes, y aparece la boliburguesía, y se habla de contratos y “potes” de recursos para la revolución. Pero los dineros destinados para la revolución son una simple excusa de algunos personeros que se los terminaron quedando, ayudados por banqueros locales, internacionales y operadores de variada especie. Entonces hay que preguntar: ¿Pueden incluirse estos montos depositados en HSCB como parte de una misma operación en la que se confundían Estado, Gobierno, Revolución y corrupción de la boliburguesía?
Hay que tomar en cuenta este dato: banqueros muy bien informados señalan que solo un grupo de funcionarios maneja recursos por 10.000 millones de dólares. Coincide esta cifra con la de HSBC. Y, sin embargo, repito, no quiere decir que sea el caso específico.
Ahora, se supone que Chávez lo controlaba todo. Que Chávez decidía hasta en estos “menesteres”. Y decidía en cuanto a los llamados fondos de la revolución. ¿Era el dinero colocado en el HSBC un fondo de la revolución? ¿Y si era así, qué destino tuvo? “Esa plata volvió a la República”, sostiene un ex asesor de Finanzas. Pero la pregunta sigue siendo pertinente en estos tiempos de Maduro, tomando en cuenta que hasta hace poco se habló de la existencia de fondos de ahorros en dólares que al final no aparecieron, y de allí la emergencia financiera por la que atraviesa el Gobierno hoy.
Por
otro lado, hay que destacar que hasta 2003-2004 el Gobierno mantenía
pocas cuentas en dólares, fundamentalmente las empresas exportadoras.
Pero en los tiempos del ministro de Finanzas Tobías Nóbrega,señala un ex
funcionario del BCV, comenzaron a abrirse cuentas sin pedir formalmente
la autorización al instituto emisor. Luego se comenzó a hablar de
los diversos “potes” que manejaba Finanzas, de manera muy opaca, y a
donde iban los fondos levantados con colocaciones de bonos en el
exterior. También hay que señalar que la práctica era apelar a los
recursos para pagar servicio de deuda, sin pedirle divisas al BCV.¿Quién controlaba eso? Ni Andrade, ni tampoco la ex tesorera Teresa Maniglia dieron nunca información completa y clara al BCV, señala el ex funcionario.
De allí la dificultad de explicar el esquema. Sólo alguien que estuvo en Tesorería lo podría explicar. Y por ello las preguntas. Las dudas.
En todo caso, lo que resalta es el monto. De acuerdo con la BBC de Londres, las cifras son de 2007. Los franceses la recibieron en 2010, y las entregaron a otros países pero con restricciones para su uso. Esta otrafiltración de los datos indica la percepción de que ciertos países no han hecho suficiente con la información.Para un ejemplo, Venezuela. No lo ha hecho ni con las empresas de maletín, que involucra más del doble de lo filtrado ahora.
La verdad es que 12 mil millones de saldo es mucho, superando ampliamente lo que manejaba en esa época el BCV en bancos.
Andrade, Marco Torres, Maniglia, Nóbrega, Merentes, Isea, Rodríguez, tal vez puedan explicar el saldo. Es posible que tal monto se alcanzara previo a una operación de canje o rescate de deuda. Si fuera así, no hay nada que ocultar. Lo que falta es transparencia. Y señalar, como apunta el operador, que la plata regresó a la República.
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