Editorial de El Nacional
La
información ha causado generalizada alarma, después de su publicación por 45
impresos de importancia en el mundo, encabezados por Le Monde. El
periódico francés recibió la novedad del Ministerio de Hacienda de su país, y
ha encargado a dos periodistas el análisis de los datos y la identificación
cabal de los protagonistas del escándalo, con el objeto de aclarar un trajín
que puede causar perjuicio al manejo legal de la economía en diversas
latitudes.
Desde un
portal identificado como #SwissLeak se destapó la olla. Según sus
investigaciones, existen evidencias consistentes de la utilización del sistema
bancario suizo para evasión de impuestos y para ocultamiento de capitales, en
perjuicio de los países de los cuales provienen las sospechosas cantidades.
#SwissLeak habla de centenares de millones de dólares, debidamente camuflados
para evitar los mecanismos impositivos de diferentes naciones, pero también
para encubrir ganancias provenientes de tratos ilícitos.
Los
depósitos, agrega #SwissLeak, provienen en ocasiones de corporaciones privadas
y oficiales que trabajan a la vista del público o representan a los gobiernos
de sus respectivos países; pero también de personajes oscuros que pueden estar
relacionados con actividades tan deleznables como el narcotráfico.
Pero,
¿nos incumbe esta escandalosa información que llena las páginas de la prensa
internacional? El tercer país con mayor cantidad de depósitos misteriosos en la
banca suiza es Venezuela, con 11,7 millardos de dólares. El inmenso caudal se
ha depositado por encargo de organismos oficiales.
Los
comentaristas franceses se han impresionado con la magnitud de la
operación debido a que, después de considerar el monto de la deuda
venezolana, no encuentran explicación para unos depósitos realizados en medio
del mayor sigilo, sin conocimiento de la ciudadanía y sin que se hayan
utilizado para el alivio de las pesadas cargas del erario.
El hecho
de que en la cascada internacional de depósitos aparezcan aportes procedentes
de negocios sucios, especialmente del narcotráfico, también ha llamado la
atención de los redactores de Le Monde. El periódico ha encargado
la búsqueda de más información sobre lo que ya asoma como uno de los negocios
más turbios de 2015. La urdimbre delictiva había pasado inadvertida, debido a
los disfraces habituales en este tipo de manejos, pero ha topado con el ojo de
la prensa europea y estadounidense.
Ahora la prensa nacional,
sorprendida por un trajín realizado con fino y torvo ocultamiento, debe ponerse
en el caso. Seguramente descubrirá detalles de interés para los sorprendidos
ciudadanos venezolanos a quienes #SwissLeak les revela que,
presuntamente, les han birlado 11,7 millardos de dólares al país
Vía El Nacional
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