Wednesday, November 9, 2016

El año de las sorpresas: Brexit, el No Colombiano, Cachorros de Chicago y, ahora, Trump

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Gustavo Coronel

Lo único que queda claro es que las encuestas no sirven ya para pronosticar el futuro. Nadie esperaba el triunfo del Brexit, nadie esperaba el No Colombiano (aunque lo deseábamos), todos deseábamos el triunfo de los Cachorros pero no era fácil y muchos de nosotros creíamos (o queríamos creer)  que Trump no podía ganar la presidencia. Quizás confundimos nuestro deseo de que no ganara con su probabilidad real de victoria. El país le dio anoche una victoria bastante clara sobre Hillary Clinton, en una de las campañas más negativas y carentes de sustancia que hayamos visto jamás. 
Un análisis de FORBES de hace una hora señala que la victoria de Trump se debió a una clase media baja y a una clase trabajadora que le tiene miedo a la globalización, a la inmigración y rechaza lo que el análisis denomina la arrogancia cultural de la élite “progresista” que Clinton parecía representar.   Trump, dice el análisis de FORBES, debe su victoria a lo que han llamado la gente “marginal”, un grupo demográfico que incluye a los blancos sin educación universitaria.  

El impacto energético de la victoria de Trump
 El impacto de la victoria de Trump en el campo energético será muy negativo. Su victoria en los estados productores de petróleo y carbón fue aplastante: Ohio, North Dakota, Texas, Wyoming, Oklahoma y particularmente en West Virginia. Hace poco estuve por ese estado y nunca vi una propaganda que no fuese la de Trump. Digo que el impacto sobre el sector energético será negativo porque Trump no cree en el calentamiento global como resultado de las emisiones de dióxido de carbono provenientes de los combustibles fósiles. Esa negativa a creer en el calentamiento global se ha convertido en dogma político: los demócratas creen en ello, los republicanos no. 
 Durante su administración el carbón seguirá siendo explotado y se cancelarán o atenuaran los esfuerzos de reemplazo de esos combustibles muy contaminantes por energía limpia. Dada la importancia de los Estados Unidos como productor de esos combustibles fósiles, ello podría destruir los acuerdos a los cuales se llegaron en París en Diciembre pasado. Si USA demora la conversión a una energía limpia acordada en París, otros países protagonistas de este esfuerzo como China, Rusia y los países europeos tenderían a hacer lo mismo. Y el planeta sufriría las consecuencias.  
Como en el caso de Brexit y en el caso Colombiano la victoria de Trump nos lleva a territorios donde no hay mapas confiables, donde se hace más difícil pronosticar el futuro, donde no funciona el GPS. 

Y, por favor, dejemos de hacerle caso a las encuestas. 

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