Thursday, February 11, 2016

Ramón Espinasa: La Opep está entrampada: si recorta producción pierde mercado

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(Especial de Petroguía desde Washington)
Por Andrés Rojas Jiménez
Ramón Espinasa percibe que el mercado petrolero mundial cambió y difícilmente volverá al pasado en el que un simple recorte de producción por parte de los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) era capaz de impulsar al alza los precios del crudo. El ex economista jefe de Petróleos de Venezuela (PDVSA) está residenciado en Washington desde 1999 y prácticamente desde ese año dirime su actividad profesional entre la docencia para el área de hidrocarburos en la Universidad de Georgetown y director del área de energía del Banco Interamericano de Desarrollo.
“Esta caída de precios representa un cambio estructural importante en el funcionamiento del mercado petrolero porque principalmente estamos en presencia de un shock de oferta, es decir, los precios están cayendo porque se está produciendo mucho más petróleo del que se consume y eso no se origina porque la demanda está cayendo”, comenta en una entrevista para Petroguía, que por su extensión y temática será publicada en dos partes.
-¿La demanda de petróleo no está disminuyendo?
Está cayendo pero muy marginalmente pero la baja de los precios obedece a un aumento incremental de producción por una razón que no se veía desde hace 10 años como es la producción de petróleo de reservas de crudos no convencionales en Estados Unidos.
-¿En cuánto ha aumentado la producción de EEUU gracias a los crudos no convencionales?
La producción de EEUU en el año 2008 era de 7,6 millones de barriles diarios y la de 2015 fue de 12,8 millones de barriles diarios, eso representa un incremento en la producción de 85% y eso le ha permitido colocar en el mercado un poco más de 5 millones de barriles diarios en estos últimos 7 años.
-Ese incremento de producción venía creciendo desde 2008, ¿ocurrió algo adicional en 2015 para que la caída de los precios fuera tan acentuada?
Al principio, hasta el año 2014, eso no se notó porque hubo disrupciones importantes de oferta en el Medio Oriente. Primero en 2011 hubo la salida de la producción de Libia por el derrocamiento de Kadhafi; luego en 2012 se aplicaron las sanciones contra Irán; y en 2013, Libia volvió a salir del mercado por razones de guerra interna y la presencia del ISIS (Estado islámico). Esas salidas en su momento fueron compensadas por aumento de la producción de Arabia Saudita, por tanto no hubo desabastecimiento del mercado y los precios se mantuvieron a 100 dólares por barril porque había una percepción muy grande de inestabilidad en el mercado real.
-¿Qué pasó a mediados de 2014 cuando los precios comenzaron a caer?
En ese momento se hizo evidente la situación de sobreoferta. Se estabilizó relativamente la situación del Medio Oriente y el precio tendió a caer. Se comenzó a observar un incremento sostenido en el nivel de inventarios, es decir, el mercado estaba sobreabastecido y nos preguntábamos por qué el precio no cayó anteriormente y la razón por la que eso no ocurría era por la percepción de riesgo que había.
-¿Esa percepción de riesgo persistía pese a que estaban aumentando los inventarios?
Totalmente.
-¿Qué países estaban aumentando inventarios? ¿Estados Unidos? ¿La Unión Europea?
En general, los países que integran la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico). A eso hay que agregar que la demanda de todas las materias primas –incluido el petróleo- se comenzó a desacelerar desde 2011, es decir, seguía creciendo pero cada año a una velocidad menor y todos los precios de los commodities, con la excepción del petróleo, cayeron a partir de 2011. Eso lo vimos con el precio del cobre, de productos agrícolas.
-¿Por qué el precio del petróleo no cayó? ¿Por esa percepción de riesgo de la que habla?
La única razón por la que el precio del petróleo tuvo esos precios históricamente altos es por esa percepción de riesgo de carácter geopolítico. La situación en 2014 se estabiliza medianamente y hay dos disparadores que ocasionan la drástica caída del precio: en primer lugar, las asambleas de otoño del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, que se realizaron en septiembre de ese año, en las que se revisaron a la baja los estimados de crecimiento de las economías asiáticas para 2015 y eso produjo una primera baja en los precios del petróleo de 100 a 75 dólares por barril; y el segundo disparador, el más importante, fue la reunión ordinaria de la OPEP, que se realizó el 27 de noviembre de 2014 en Viena, que bajo el liderazgo de Arabia Saudita, decidió no reducir producción para no ceder espacio de mercado y así enfrentar la producción incremental de EEUU. Todo el mundo esperaba que la OPEP disminuyera producción y Arabia Saudita dijo no porque no quería perder espacio de mercado. Es allí cuando los precios de los crudos se derrumban.
-¿Fue correcta esa estrategia de los sauditas?
Hay que recordar en esos días la famosa portada de la revista The Economist, en la que aparece un jeque y un vaquero, porque se trataba de una especie de declaración de guerra. Ahora todo el mundo esperaba que la estrategia saudita diera resultados en el corto plazo de manera que precios de 60 dólares primero y luego de 50,40 y 30 dólares por barril sacara del mercado a producción de Estados Unidos, pero eso no ha sucedido.
-¿Por qué no sucedió?
Porque las ganancias en productividad de EEUU son mayores de las que nos habíamos imaginado.
-¿Quiere decir que no se espera una caída en la producción de crudos no convencionales en los Estados Unidos?
Va a caer, sobre todo con los actuales niveles de precios, pero será más lentamente a lo que originalmente se imaginaba. Debo agregar también que no sólo la producción de EEUU no cayó, sino que también la del resto del mundo no bajó y la razón es porque ese incremento de producción se dio con precios de 100 dólares, por tanto, las holguras para ganar productividad –primero y principal por parte de Estados Unidos- eran muy grandes reduciendo costos y ampliando ganancias. La otra cosa que quiero que se comprenda es que 30 dólares por barril es un precio bajo con respecto a los 100, pero en términos reales es un poco más alto al que tuvimos en 15 años, entre 1986 hasta el año 2000, incluso hasta 2002. Estos no son precios bajos del petróleo, son mucho más altos a los que tuvimos en todo el siglo XX.
-¿En esos 15 años elimina la baja que se registró en 1997 y 1998 por la crisis asiática cuando se registraron precios por debajo de 10 dólares por barril?
Eso fue un aspecto coyuntural. El boom de demanda se enfrentó a lo que llaman un one time shot. Eso fue una anomalía, como también lo es un precio muy alto y es anómalo un precio a 100 dólares por barril. Ahora volviendo al punto de por qué la estrategia de los sauditas no ha dado resultado, estamos viendo que Estados Unidos hizo ganancias de productividad con el proceso de fracking por dos vías: primero, los pozos horizontales son mucho más largos y el volumen que se cubre con un mismo pozo es mucho mayor; y segundo, los procesos de fracturación son mucho más eficientes, entonces el petróleo que se saca por pozo perforado es bastante mayor.
-¿Por cuánto tiempo persistirá esa situación? Esto va a persistir para el futuro. Los costos de producción en los campos de crudos no convencionales en Estados Unidos van a fijar un techo al precio y tengo la impresión que va a estar en torno a los 50 dólares por barril. En esa producción hay mucha competencia porque se trata de dueños privados de la tierra contratando con inversionistas privados que a su vez contratan con empresas privadas de perforación y fracturación. Todo esto es muy atomizado y la unidad es el pozo porque no se tiene que desarrollar todo un campo. Se aumenta la producción perforando un pozo que cuesta 7 millones de dólares, produce 300.000 barriles en 18 meses y después declina muy lentamente.
-¿Esos productores son totalmente distintos a lo que han sido las tradicionales transnacionales petroleras?
Ese es mi punto de por qué estamos ante una situación diferente. En 150 años de historia del petróleo, el mercado siembre estuvo influido por monopolios u oligopolios. Primero fue la Standard Oil, que controló los precios porque también controlaba el transporte y la refinación hasta que esa situación fue deshecha en 1910. Posteriormente en 1930 se funda formalmente el International Petroleum Cartel, las llamadas siete hermanas, que controló el mercado hasta los años 70; y a partir de 1974 fueron los países de la OPEP –que existían como un oligopolio de terratenientes- que pasaron a tener el dominio o el control de la producción. Típicamente todos estos oligopolios lo que hicieron fue controlar los precios cerrando la producción de los campos más prolíficos, lo cual es una cosa absurda. Eso lo hizo Arabia Saudita como principal productor de la OPEP, ocurrió con los campos de West Texas en Estados Unidos por parte del International Petroleum Cartel. Esa situación fijaba un precio artificialmente alto, donde hacían ganancias monopólicas. -
¿Eso no ocurre con el desarrollo de crudos no convencionales en EEUU?
Ahora en Estados Unidos no hay posibilidad de que haya colusión entre estos productores, que tienen una velocidad de respuesta muy rápida y muy flexible. Además se tienen técnicamente 900.000 millones de barriles reservas recuperables. Creo que en el mediano plazo el precio puede estar en niveles entre 30 y 50 dólares por barril.
-¿Arabia Saudita pudiera cambiar su estrategia de producción?
Arabia Saudita no va a cambiar su estrategia de producción para no perder mercado. Todo este ruido de algunos llamando a que la OPEP cierre producción no será atendido. Además Irán está aumentando su producción y fuera de la OPEP Rusia aumentó producción en 2015. Por primera vez tenemos un mercado competitivo en 150 años de historia del petróleo.
-Todo esto sin contar que ahora EEUU puede exportar crudo
Esta situación se acentúa con esa situación. Permitirá que el mercado sea más libre y desde que Estados Unidos está exportando crudo, los diferenciales de precios entre el Brent y el WTI se cerraron, prácticamente ya no lo hay. Antes si lo había porque el WTI no podía salir del mercado de los Estados Unidos.
-¿La demanda se puede contraer por los temores de una recesión mundial?
En el corto plazo, la economía mundial se seguirá desacelerando pero sin duda a estos niveles de precios la demanda tenderá a aumentar, pero el nivel de oferta sigue muy alto. Sin embargo, hay una tendencia a que la producción en el resto del mundo y la de Estados Unidos baje y es allí cuando la OPEP tendrá una capacidad de maniobra si quiere estabilizar el precio a niveles más altos. Sin embargo, pongámonos en un escenario que por ajustes en la producción de la OPEP, nos fuéramos repentinamente a 70 dólares por barril, allí la respuesta de Estados Unidos sería inmediata y eso es lo que tenemos como nuevo en el mercado porque se tienen taladros ociosos, pozos sin completar, y la capacidad de fracturar y perforar ocurre rápidamente porque esos pozos se perforan en un mes y allí no hay forma de controlarlo porque hay centenares de actores interactuando privadamente entre ellos sin la posibilidad de que el Gobierno interfiera. Por tanto, si hay ganancias van a producir. Por eso creo que la OPEP está entrampada en el sentido de que si corta producción pierde mercado y el precio cae; y si no recorta producción el precio será bajo. Allí es donde está la estrategia de Arabia Saudita junto con Kuwait, Emiratos Árabes Unidos y Qatar de aumentar producción.
-¿Pareciera que ahora Irán –pese a la ruptura diplomática con Arabia Saudita- se suma a esa estrategia de ganar y mantener mercados antes que recortar producción?
Irán en el corto plazo no tiene otro remedio que aumentar producción para elevar sus ingresos y lo mismo está pasando con Rusia.

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