Gustavo Coronel
Dos
nuevas agresiones a la democracia venezolana se han llevado a cabo esta
semana. Una, la declaración de vigencia del Decreto de Emergencia
Económica que hace la Sala Constitucional de ese coro de castrados
llamado Tribunal Supremo de Justicia. Otra, la creación de una empresa
de servicios petroleros integrado por militares, adscrita al Ministerio
de la Defensa. Estos son actos planificados y ejecutados por hampones de
la política y prostituyen todavía más el ejercicio del poder en
Venezuela. Por ello merecen nuestro total repudio y determinación de
combatirlos.
Para
quienes no tienen armas ese combate es esencialmente moral. Es
necesario que hagamos público nuestro rechazo y nuestra protesta. Uno de
los grupos que deberían hacerlo de manera tajante es aquél de
venezolanos no partidarios del régimen que siguen pensando en dialogar.
Me refiero, por ejemplo, a quienes integran el Consejo Nacional de
Economía Productiva. ¿Qué harán los miembros del llamado motor petrolero
de ese Consejo ante la creación arbitraria de esa empresa militar de
servicios petroleros? ¿Fue esto idea de ellos? ¿Les fue consultada? ¿La
aprueban? No me imagino a un venezolano digno como Luis Xavier Grisanti
participando en esta fantochada, diseñada para saquear los restos de la
industria petrolera venezolana. La Cámara Petrolera de Venezuela, por su
parte, ha sido complaciente de los abusos del régimen siempre y cuando
sus miembros sigan obteniendo contratos. Aún recuerdo la carta rastrera
que publicaron con motivo de la muerte de Chávez. Debe haber un límite a
lo tolerable.
No
son solo los miembros del motor petrolero quienes deberían separarse de
ese Consejo que solo valida la arbitrariedad y estupidez del régimen.
Son todos los integrantes de ese Consejo que deberían irse, si desean
conservar sus principios y valores.
De
igual manera deberían irse del cuerpo diplomático los embajadores de
Maduro quienes aún tengan un resto de dignidad. La decisión del Tribunal
Supremo de Justicia hace imposible que nadie con decencia pueda seguir
apoyándolos. La gente que esté en el régimen o con el régimen no es
nuestra adversaria, es nuestra enemiga. Por lo que a mí respecta, les
declaré la guerra hace tiempo. No es ya posible tener amigos que apoyen
al régimen. Sé que todavía hay gente que escribe para APORREA quienes
son honestos, a pesar de estar equivocados. Ellos han comenzado a ser
críticos del régimen pero muchos aún permanecen fieles al substrato
ideológico que, según ellos, continúa siendo válido y justifica los
abusos de la pandilla de hampones instalada en el poder. Ya no es
posible seguir pretendiendo que estas diferencias son meramente
políticas, porque también reflejan posiciones éticas diametralmente
opuestas. Y en materia ideológica puede haber coexistencia pacífica, no
así en materia ética. Este desastre nacional no es normal y, por lo
tanto, la coexistencia pacífica con los miembros y colaboradores del
régimen no puede existir. Se precisa un deslinde total con este régimen
de hampones.
Al
validar la vigencia del Decreto de Emergencia Económica el TSJ se
coloca en franca rebelión en contra de las leyes venezolanas. Sus
integrantes deberían ser esposados y llevados a prisión por la Fuerza
Armada, si es que la Fuerza Armada no fuera cómplice. Pero la creación
de la compañía militar minera y petrolera es evidencia de que la Fuerza
Armada es cómplice del régimen. Hay generales traficantes de droga en
posiciones burocráticas del régimen y el ministro de la defensa es un
traidor a su institución y un admirador de los carniceros cubanos.
El
país está solo frente a sus victimarios y no tiene otras opciones que
rebelarse o resignarse a estar junto con los países más atrasados del
planeta, junto a ellos en el foso de la miseria y la degradación. Para
rebelarse no cuenta sino con su dignidad y con el auxilio que pueda
venir desde el extranjero, porque en Venezuela las fuerzas del “orden”
solo sirven a los violadores del orden. Y cobran en contratos
petroleros. Abajo transmito la información sobre la creación de este
nuevo monstruo diseñado para el saqueo de los restos de Venezuela.
Apéndice
En la Gaceta Oficial N° 40.845 de
fecha 11 de febrero de 2016, que circula este jueves, es publicado en
Decreto Presidencial Nº 2.231, mediante el cual se autoriza la creación
de una Empresa
del Estado, bajo la forma de Compañía Anónima, que se denominará
Compañía Anónima Militar de Industrias Mineras, Petrolíferas y de Gas
(CAMIMPEG), la cual estará adscrita al Ministerio del Poder Popular para la Defensa. Así lo reseña noticierolegal.com
Esta
nueva empresa estatal tiene como objeto efectuar todo lo relativo a las
actividades licitas de Servicios Petroleros, de Gas y Explotación
Minera en general, sin que esto implique limitación alguna; se empleará
en el área de rehabilitación y mantenimiento de pozos petroleros,
reparación, mantenimiento y administración de taladros de perforación,
fabricación, reparación y mantenimiento de las estaciones de flujo,
bombeo, y plantas compresoras en áreas terrestres o marinas; servicios
de reparaciones de bombas; contratación de personal obrero calificado
para la industria de minería e hidrocarburos. Prestará servicios de
apoyo logístico a las instalaciones; servicios generales a las empresas
en todos sus variantes. Efectuará la importación, exportación,
distribución, comercialización, compra venta de productos químicos para
la industria minera, petroquímica, petrolera y gasífera, tales como
desengrasantes, solventes aromáticos, disolventes, surfactantes,
Inhibidor de corrección, productos biodegradables para el medio
ambiente. Servicio de transporte a nivel nacional e internacional, en
las áreas de transporte lacustre, marítimo y terrestre a nivel nacional e
internacional, mediante el suministro de lanchas, remolcadores, barcos,
barcazas, gabarras, transporte privado, camiones plataformas, grúas,
tractores, transporte público y privado, servicio de apoyo logístico a
las industrias, fletamentos lacustres, aéreos, transporte aéreo
comercial. Construcción de obras civiles en general, suministro,
instalación y mantenimiento de refractarios, mantenimiento civil, de
hornos industriales y mecánico de obras, suministro e instalación de
anclajes mecánicos de andamios, construcción civil, mecánica, petrolera y
eléctrica, construcción y mantenimiento de carreteras, mantenimiento de
obras eléctricas, gasíferas, mineras; diseño, asesoraría, consultoría,
inspección, elaboración y ejecución de proyectos de arquitectura e
ingeniería, suministro de asistencia técnica mediante transferencia de
personal, avalúos, servicios, procesamientos e informaciones y
especificaciones técnicas. Plan de derrames de hidrocarburos,
construcciones para desechos de hidrocarburos, transporte y manejo de
desechos de perforación. La
duración de la sociedad mercantil Compañía Anónima Militar de
Industrias Mineras, Petrolíferas y de Gas (CAMIMPEG), será de cincuenta
(50) años sin perjuicio de que dicho lapso pueda prorrogarse o
disminuirse, de conformidad con lo dispuesto en las leyes y normativa
vigente.
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