Wednesday, October 29, 2014

El credo ideológico del general más poderoso de la V República

En: http://konzapata.com/2014/10/el-credo-ideologico-y-politico-del-general-mas-poderoso-de-la-v-republica-padrino-lopez/

Por Alicia Hernández @por_puesto.-

No es un decir que se trata del general con más poder en lo que va de V República. Dirán que Raúl Isaías Baduel lo era en su momento. Y, sin embargo, estaba Chávez en la Presidencia con todo y su carisma, su verbo, el dinero, y su empuje. También había otros generales que le competían a Baduel. Por tanto, era un espacio compartido. Que no es el caso del general Vladimir Padrino López con Maduro. Aquí se palpa y se siente la dependencia de este hacia aquel. Por tanto, se empina y destaca el liderazgo y el poder del general.

Padrino López forjó su suerte en un 5 de julio. En 1984 se graduó y recibió su sable, “juró a su patria”, a pesar de no tener en sus planes iniciales el ser militar. En 2012 siguió con el uniforme puesto y frente a un Chávez enjuto, pidió permiso para hablar y lo hizo resuelto, tanto que el Presidente dijo “que nadie se extrañe cuando un soldado en Venezuela hoy hable como ha hablado el general de división Padrino López”.

Se conocían de mucho tiempo atrás y esas palabas no venían sino a afianzar el respeto y la confianza que Chávez tenía en el ahora ministro de Defensa. Y del lado de Padrino López una lealtad absoluta y veneración profunda. Por las palabras que le dedica en cada discurso que puede, se diría que le tiene la misma veneración que al espíritu de su madre y a la Virgen del Carmen, con la que, confesó en una entrevista, habla y le reza todas las noches.

La fascinación de Padrino López por Hugo Chávez viene desde la Academia, donde el que sería futuro mandatario del país estaba como militar de planta. “Se destacaba como los mejores”, dijo en una ocasión Padrino López. Los unía la carrera militar, pero también las aficiones musicales. Aunque el ministro de Defensa es criado de toda la vida en Caracas, pasó largo tiempo en Apure con su familia e igual que Chávez se aficionó a la música del llano y, como dato curioso, toca arpa, cuatro, maracas y bajo. Cosas de generales. Como Acosta Carlez, por ejemplo, del llano también, y músico e interprete; o como Baduel, del llano. Hay una constante curiosa.

El momento cúspide con el Comandante le llegaría a Padrino López tiempo después y, esta vez, no sería un 5 de julio. El 11, 12 y 13 de abril de 2002, cuando era teniente coronel del Batallón de Infantería Simón Bolívar ayudó a que Chávez volviera al poder cuando unos compañeros suyos “conquistados por la ambición de un poder, de un cargo, se prestaron a derrocar a un gobierno legítimo”, apuntó.

Ese es el discurso que más repite Padrino López, su papel o, mejor aún, el papel ingrato de aquellos que traicionan a la patria por ansias de poder. El cariz de unos militares sin las líneas humanistas que, dice, ahora tiene la FANB. Repite el ministro en muchos de sus discursos que fue el 27 y el 28 de febrero de 1989 –rara vez dice la palabra ‘Caracazo’- cuando se apuntaron las armas contra el pueblo indefenso, que desde entonces “quedó la convicción en la mayoría de los militares de no volver a empuñar las armas para masacrar a nuestro pueblo”. Por cierto, que en una de sus intervenciones en medios nombró al ahora defenestrado Rodríguez Torres: “…estuvimos juntos cuando recibimos orden de salir a las calles, ni siquiera a reprimir, sino a masacrar al pueblo”. Y curioso que Rodríguez Torres esté ahora marcado por hechos tan controversiales.

También habla de los sucesos de febrero y marzo de 2012 y dice que a las guarimbas las llama responsablemente y de a cuerdo a la ley lo que son: terrorismo. Y que hubo un uso progresivo y diferenciado de la fuerza. Sí reconoció en un foro sobre Comunicación que la muerte de Geraldine Moreno lo fue a manos de dos guardias nacionales.

Es férreo defensor de la llamada “unión cívico -militar”. Además de evocar el concepto en numerosas intervenciones, en una entrevista con José Vicente Rangel criticó la Constitución de 1960, donde se contemplaba una FAN “apolítica y no deliberante”. Para el nuevo ministro esto no hacía sino “quitar raciocinio y capacidad de decisión” a la Fuerza Armada, algo que considera un desprecio a los militares, lo cual empata con el discurso de otro que lo apoya: Diosdado Cabello. Ambos se afincan en hablar de la “dignidad” de las Fuerzas Armadas, de empoderarlas, de contrarrestar el control civil. “Menos mal que vivimos un modelo distinto”, dijo en esa misma entrevista con JVR. Añadió luego un “no tenemos la intención de usurpar funciones de ninguna especie”. Y ahora funge en el Poder Ejecutivo y sigue teniendo en sus manos el cargo más importante dentro de la FANB, tanto así que puede desplegar operativos en la frontera, anti contrabando o cualesquiera y solo rendir cuentas al Presidente.

De nuevo volvemos a un 5 de julio, pero esta vez el de este año. Si con Chávez habló desde el paseo de los Próceres, esta vez lo hizo en el seno de la Asamblea Nacional. Dijo que no es común ver a un soldado en el foro donde se debate la política de Estado. Tal vez se trastabilló y quiso decir “militar en activo”. Igual que cuando dijo que él no era “político” y en realidad quiso decir “politólogo”. Tan político que dijo en varias ocasiones, no sólo ese 5 de julio, que la Fuerza Armada es chavista. Tal vez, para no incurrir en una declaración anticonstitucional –según el artículo 328 de la Constitución la Fuerza Armada Nacional es una institución al servicio de la nación de no de parcialidad política alguna-, aclaró que “Chávez no es un partido político, no es una entelequia, es una doctrina militar, política y económica”. Nada más complejo que esto.

En ese último 5 de julio marcó su destino final. No sólo demostró su lealtad a viva voz al Comandante Chávez, sino que también se la demostró a Maduro al decirle que “encarna la soberanía popular y por tal razón cuenta con el apoyo de la FANB. Cuenta usted con nuestra lealtad y nuestra disciplina”. No es entonces de extrañar que, aunque Nicolás Maduro quería meter en el redil a los militares durante el sacudón y tener un gobierno algo más civil –seguían los militares, pero en un discreto segundo plano, y el de más peso, en una cartera como al de Finanzas-, en el momento en el que la situación le ha dado un vuelco y se ve más inestable, llame a Padrino, tan leal al Comandante y tan cercano al discurso de Diosdado Cabello. Unidad, unidad, unidad, ha dicho el ministro de Defensa en múltiples discursos. Incluso, llego a parafrasear a Simón Bolívar: “Unámonos o la anarquía nos devorará”. La noche antes de ser designado ministro de la Defensa, le dijo a Maduro que en el país nada pasará. Cuente con que nada pasará. ¿A qué se refería?

No comments:

Post a Comment