ADOLFO SALGUEIRO
20 DE AGOSTO 2016 - 12:01 AM
Estas líneas van dedicadas a los padres de niños que mueren por inanición y falta de medicinas, a los ancianos y menos ancianos que también carecen de lo básico, a las personas que pierden horas haciendo colas a veces inútilmente, a los que la inflación galopante pronto les diluirá el pírrico aumento salarial y a todos aquellos que tendrán alguna carencia o dificultad como consecuencia de la falta de divisas. Ellos –y todo el país- tenemos el derecho de expresar nuestra indignación por el viaje a Cuba efectuado por el Jefe del Estado en estos días para cantar “cumpleaños feliz” a Fidel Castro que por capricho del azar llegó a los noventa años.
Aun cuando no estamos de acuerdo con festejar el aniversario del viejo dictador cubano, sí podemos entender que la dominación que él –como ventrílocuo- ejerce sobre su muñeco, pudiera ayudar a justificar la última postración de los revolucionarios trasnochados que todavía creen que el régimen de La Habana ha arrojado resultados positivos para el pueblo cubano. Lo que no es entendible ni mucho menos tolerable es que para tal festejo se hayan tenido que movilizar dos aviones de gran porte (un Airbus y un Boeing 737) con una comitiva que excedió las ochenta personas según información ofrecida por este mismo periódico en su edición de miércoles 17 (pág. 2) entre los cuales no solo se incluyó a la “nomenklatura” comunistoide vernácula sino a artistas, cantantes, músicos y demás enchufados muchos de los cuales permanecieron allá por varios días a punta de viáticos en dólares que se calcula rondan los cuatrocientos mil. Ese exceso, en la Venezuela desangrada de hoy, no es solo un error político sino que es un insulto, un delito contra el patrimonio público , además de lesa humanidad y, por encima de todo ello, un grave pecado contra el pueblo y ofensa a Dios.
Ahora los que mandan están afinando los preparativos para acoger a la Cumbre de los No Alineados a mediados de septiembre en Margarita. Se trata de un foro que agrupa unos 120 países que en tiempos de la Guerra Fría tuvo mucha influencia. Hoy tiene menos pero aun conserva la capacidad de agitar algunas conciencias. Para ser anfitrión de semejante mega-evento hay que disponer de recursos logísticos y crematísticos de alta monta: hoteles, traslados, viáticos, personal, comunicaciones, seguridad y pare usted de contar. No nos cabe duda que tales recursos sí estarán disponibles, y con bastante derroche seguramente.
¿Cuál es la razón por la que Venezuela va a ser sede de esa reunión? Por que quien ofrece la sede queda como Presidente del grupo por cuatro años hasta la celebración de la siguiente reunión. Nicolás no va a desaprovechar la caja de resonancia de tan nutrido grupo (muy variopinto) para que acudan en su defensa –retórica al menos- si la situación venezolana cambiase. Habrá que ver luego cual de ellos le ofrece residencia cuando ya ni él ni sus secuaces no sean más los “dueños” de Venezuela. ¡Sorpresas veredes!
No comments:
Post a Comment