Proyecta un crecimiento medio
para la región del 2,6% entre 2015-2017
La fortaleza de EE UU y la caída
del crudo son insufientes para tirar de la economía global
Divergencias
es la palabra más utilizada por las instituciones financieras para representar
la coyuntura. Esa tensión que va en los dos sentidos la ve también el Banco
Mundial al analizar América Latina. La brusca la moderación
sufrida en 2014 le llevó a rebajar de nuevo sus proyecciones. Ahora habla de un
crecimiento medio del 2,6% entre 2015 y 2017, que se apoyará en la solidez de
Estados Unidos, el único motor de la economía global, pero que estará a la vez
a expensas del rendimiento de China.
El año que se acaba terminar fue “decepcionante”, con una tasa de
crecimiento estimado del 2,6% para el conjunto de la economía mundial. Son dos décimas menos de lo anticipado en junio y los riesgos en las
perspectivas siguen tirando a la baja pese
al abaratamiento del petróleo, el fortalecimiento de EE UU y los bajos tipos de
interés. Para este año proyecta que repunte al 3% -cuatro décimas menos de lo
esperado- y al 3,3% en 2016 -dos menos-, para quedarse más o menos a ese nivel
el siguiente.
En los países en desarrollo, la progresión ascendente iría desde el 4,4%
en 2014, al 4,8% en 2015 y que suba medio punto más en 2016 y otra décima en
2017. Los economistas del Banco Mundial se esfuerzan por ser positivos al decir
que, pese a la incertidumbre, “se ve la luz al final del túnel”. Lo mismo se aplica para el caso de América Latina. La
proyección del organismo es que el pobre 0,8% que ahora da para el año pasado
repunte al 1,7% este 2015 y de ahí vuelva a subir al 2,9% en 2016 y al 3,3% en
2017.
Pero la rebaja es considerable cuando lo que se toma es como referencia
la proyección que hizo hace seis meses. América Latina creció en 2014 a la
mitad de lo que se predijo en junio. Entonces anticipó que la expansión para el
ejercicio que acaba de comenzar sería del 2,9% y de ahí subiría al 3,5% en
2016. Explica que la robusta expansión de Bolivia, Colombia, Ecuador y Paraguay
contrasta con el frenazo en Argentina, Brasil y Venezuela.
Jim
Yong Kim, presidente del Banco Mundial, pide invertir los ahorros del petróleo
en programas sociales
El crecimiento medio que el Banco Mundial espera ahora para la región
durante los próximos tres años está, además, a mitad de camino del registrado
entre 2004 y 2008. Antes de la crisis, el alza de las materias primas y la alta
demanda externa hacían de viento de cola. El temor, como se dijo en la cumbre
de otoño en Washington, es que esta tasa de crecimiento de entre el 2% y el 3%
se convierta “en el nuevo normal” para la región a largo plazo.
Jim Yong Kim, presidente del Banco Mundial, pide a los
países en desarrollo que aprovechen la transferencia de la renta derivada del
abaratamiento del petróleo de los países productores a los importadores para
avanzar en las reformas estructurales e invertir los ahorros en programas
sociales. Además, insiste en la importancia de que se retiren los obstáculos a
la inversión privada, “que puede sacar a cientos de millones de personas de la
pobreza”.
Riesgo de volatilidad
Hablando
de divergencias, uno de los riesgos para los países en desarrollo en general
está en la manera en la que las principales economías gestionen sus estrategias
monetarias, porque eso puede generar volatilidad en los mercados financieros.
EE UU podría subir tipos de interés ya este verano, tras estar estancados cerca
del 0% desde diciembre de 2008. La zona euro y Japón, sin embargo, siguen
aumentando los estímulos para salir del estancamiento.
La depreciación de las divisas y la caída de las
materias primas, causan estragos en algunas de las economías más grandes de la
región
La
debilidad del comercio internacional, las tensiones por los bajos precios del
petróleo y el riesgo de deflación en la zona euro y Japón también hacen de
lastre. “Lo más preocupante es que el estancamiento en algunos países de
ingreso alto e incluso de ingreso medio puede ser síntoma de males
estructurales más profundos”, comenta Kaushik Basu, economista jefe del Banco
Mundial, que cita en este punto la presión demográfica en la productividad.
La
notable desaceleración de las economías latinoamericanas se explica así por factores
internos que se vieron agravados por la moderación de sus socios comerciales,
la depreciación de las divisas y la caída en el precio de las materias primas,
“que causaron estragos en algunas de las economías más grandes de la región”.
Chile y Colombia, precisa el organismo, tendrá por ello dificultades para
mantener el ritmo de crecimiento visto tras la crisis. La economía chilena
crecerá un 2,9% este año y un 4,4% la colombiana.
Venezuela
y Argentina son los más expuestos al abaratamiento de las materias primas y,
además, juega en contra los desequilibrios internos. La actividad económica
venezolana se contraerá un 2% este año, tras un 3% estimado en 2014, para tener
un ligero positivo en 2016. La argentina sufrirá una contracción del 0,5% este
año, un punto porcentual menos severo que la que estima hubo en 2014, aunque en
su caso crecería al 1,6% en 2016.
México y Brasil
México,
por el contrario, está en mejor posición que otros países para hacer frente un
escenario de volatilidad en los mercados gracias a las reformas. También le
ayudará enormemente el hecho de que su economía esté tan vinculada a la de EE
UU. Su crecimiento será del 3,3% este año y del 3,8% en 2016, frente al 2,1% en
2014. Para Brasil proyecta un repunte del estancamiento en 2014 a un
crecimiento del 1% en 2015 y un 2,5% en 2016, aunque la falta de reformas y la
débil confianza externa lo lastran.
La
esperanza es que el fuerte crecimiento en Estados Unidos de sustento al
subcontinente a lo largo de 2015, 2016 y 2017. Aunque a renglón seguido
advierte de que una desaceleración más fuerte de lo esperada en China y una
caída más pronunciada de los precios de las materias primas “representan
riesgos importantes a la baja”. La proyección es que la economía china crezca
un 7,1% este año y un 7% en 2016, aunque podría perder ese nivel en 2017.
Una tasa
similar de crecimiento la da para India. En el caso de las economías de renta
alta, el crecimiento será del 2,2% este año, cuatro décimas más que en 2014,
para repuntar una décima el que viene. En este grupo, la proyección es de un
3,2% para EE UU este ejercicio y del 3% en 2016, para en 2017 moderarse al 2,4%
que se vio el año pasado. La zona euro crecerá un 1,1% en 2015 y un 1,6% en 2016
y 2017, una progresión similar a la de Japón.
Kaushik Bau admite que la
economía global atraviesa por un momento complejo, que planeta numerosos retos.
El bajo precio del petróleo empezará este año a dar sustento al crecimiento.
Pero señala que se necesitan más motores para lograr que la economía global
vuelva a beneficiarse de tasas más robustas de expansión. Da así por descontado
que el crecimiento a largo plazo vaya a estar al nivel previo a la última
crisis financiera.
Banco
Mundial estima caída de la economía venezolana de 2% este año
El
Banco Mundial (BM) señala que "las recientes caídas del precio del
petróleo han aumentado las dudas de los inversionistas"
Jean
Carlos Manzano.-
El Banco
Mundial estima que la economía venezolana tendrá una caída de 2% este
año, según su informe de perspectivas económicas difundido este martes.
El organismo señala que Argentina y Venezuela y en menor medida Brasil, están "actualmente lidiando con alta inflación en un contexto de crecimiento lento" y que un crecimiento más débil de alguna de las tres economías podría causar un efecto de contagio en la región, especialmente en el caso de Venezuela por sus acuerdos energéticos como Petrocaribe.
Agregan datos sobre la economía venezolana y apuntan que en 2014 el decrecimiento de la producción fue de 3%, cifra no oficial, pues el Banco Central de Venezuela solo ha difundido datos hasta el tercer trimestre del año pasado cuando daba cuenta de una caída del Producto Interno Bruto de 3,9%.
Por otra parte, el Banco Mundial (BM) señala que "las recientes caídas del precio del petróleo han aumentado las dudas de los inversionistas sobre la posibilidad de Venezuela para cumplir con sus pagos externos, presionando los rendimientos de sus bonos en dólares a 26%, los más altos entre los papeles soberanos en el mundo".
Para el año que viene el BM prevé que el país retome los números positivos con un crecimiento de 0,5% y de 1,5% para 2017.
El organismo señala que Argentina y Venezuela y en menor medida Brasil, están "actualmente lidiando con alta inflación en un contexto de crecimiento lento" y que un crecimiento más débil de alguna de las tres economías podría causar un efecto de contagio en la región, especialmente en el caso de Venezuela por sus acuerdos energéticos como Petrocaribe.
Agregan datos sobre la economía venezolana y apuntan que en 2014 el decrecimiento de la producción fue de 3%, cifra no oficial, pues el Banco Central de Venezuela solo ha difundido datos hasta el tercer trimestre del año pasado cuando daba cuenta de una caída del Producto Interno Bruto de 3,9%.
Por otra parte, el Banco Mundial (BM) señala que "las recientes caídas del precio del petróleo han aumentado las dudas de los inversionistas sobre la posibilidad de Venezuela para cumplir con sus pagos externos, presionando los rendimientos de sus bonos en dólares a 26%, los más altos entre los papeles soberanos en el mundo".
Para el año que viene el BM prevé que el país retome los números positivos con un crecimiento de 0,5% y de 1,5% para 2017.
Vía El País. España/ Últimas Noticias
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