No aplicó control de cambios. Las empresas estatales son rentables, no son una carga. No se mete con la banca ni con el sector empresarial productivo. Mantiene un equipo de ministros preparado. Respetó las recetas de expertos del liberalismo y Harvard. Hoy las reservas internacionales suman 14.000 millones de dólares. Más que las venezolanas.
Por
Ayrton Salamanca (Río de janeiro).- Uno de los mejores activos que heredó Evo Morales de sus antecesores fue la estabilidad Macroeconómica que ha gozado Bolivia desde 1985 cuando con la aplicación de un conjunto de medidas por un grupo asesorado por Jeffrey Sachs, se abatió el proceso hiperinflacionario que venía socavando la sociedad boliviana. Desde ese entonces, la inflación se ha ubicado en un dígito. Sin duda, un gran activo que crea condiciones para que otras variables converjan favorablemente. Lo importante es que Evo Morales respetó las reglas de juego de la economía que hacen posible la estabilidad; no obstante, que fueron formuladas por sus antecesores “burgueses” y asesorados por intelectuales “imperialistas” de Harvard.
Mejor dicho, el mercado sigue haciendo su trabajo, la oferta y la demanda responden a la racionalidad capitalistas de los precios y la ganancia. La mayor “amenaza” del presidente Morales fue re estatizar un puñado de empresas estratégicas que habían sido privatizadas por sus antecesores, pero ni más ni menos, dejó intacto al sector productivo privado que hasta la fecha ha tenido la oportunidad de expandirse aprovechando el boom económico.
Fue tal el respeto por el sector productivo privado que de la mayor cementera boliviana, Soboce, solo estatizó la parte que fue adquirida por la empresa en el proceso de privatización, de hecho, con muy baja participación en el grupo . Soboce siguió creciendo y haciendo buenas ganancias con mayores ventas de cemento por la expansión de la economía y el sector en construcción que se dinamizó en forma importante en esta era. Por cierto, Soboce, hasta hace poco, fue propiedad de Doria Medina, el candidato que compitió con Evo por la Presidencia.
Y para sorpresa de muchos, las empresas re estatizadas, en general, son rentables y mantienen un ritmo de crecimiento aceptable; no obstante ciertos escándalos de corrupción que salpica en algunas. La más grande, Yacimientos Petroleros Fiscales Bolivianos ( YPFB), la empresa estatal que maneja el petróleo, el gas y derivados, precisamente el sector que más contribuye a las exportaciones que al cierre de 2013 alcanzaron US$6.113MM, con más del 50% del total exportado por la economía boliviana que cerraron 2013 en US$11.495MM. Las cifras a octubre de 2014 ya reflejan un acumulado de US$11.113MM de exportaciones totales y solo en gas US$5.120MM. Si bien ya el crecimiento no es el mismo, no dejan de ser una cifra importante que contribuyen a mantener la solvencia externa de Bolivia. Y es que YPFB tiene contratos de mediano y largo plazo como proveedor de gas a Argentina y Brasil, países con déficit en energía.
En otras palabras, las empresas estatales, en general, no son una carga fiscal, un desaguadero de recursos; todas están en negro, generando recursos y prestando los bienes y servicios con relativa racionalidad, a pesar de ciertos problemas, incluido los casos de corrupción mencionados, pero nada que comprometa la marcha de la empresa. En todo caso, nada en particular, como hay en otros países de la región, que un sector minoritario estatal “estratégico” armoniza con el mayor componente de la economía, el sector productivo privado. Y si bien algunos precios están regulados, como la electricidad, en ningún momento se compromete la rentabilidad de la empresa, lo dice claramente la misión y política reflejada en los estados financieros auditados por firmas reconocidas.
Evo Morales también ha respetado a la banca. Conoce la importancia del sector intermediador, que hoy en día es más líquida, capitalizada, solvente y con una cartera de crédito sana. Siempre hay dudas, como la nueva ley que establece la asignación de una cartera (60%) al sector productivo (gaveta), pero los banqueros siempre se las arreglan para darle la vuelta al tema y mantenerse en el mercado; no obstante, ya es evidente que las ganancias no serán las abultadas de los últimos años.
Evo
Morales está empeñado que la economía siga creciendo y, con esta medida
espera que juegue un rol anti cíclico. De hecho, ha venido utilizando
el Banco Unión para intermediar en sectores donde la banca tradicional
no llegaba, como el sector agrícola. Y es que la percepción de Gobierno
es que la banca estaba muy cómoda, en una zona de confort, ganando mucho
sin arriesgar. De allí, la entrada del banco Unión para llenar los
espacios, y con criterios empresariales, pues en su crecimiento se ha
obligado a reclutar personal profesional del resto de la banca. El
modelo de crecimiento, basado en la capitalización del banco ( no
reparten dividendos), depósitos de empresas públicas y pago de la nómina
del gobierno, proyectan al banco a convertirse en la primer
institución del país, por encima del tradicional Banco Nacional con más
de 100 años en el mercado.Evo Morales no impuso un control de cambios, no obstante la avalancha de dólares que llegaron con el boom de los commodities. Las reservas internacionales se fortalecieron y ya no son los mil millones de dólares que raquíticamente representaban la solvencia externa de Bolivia. Ahora supera los 14 mil millones, registrando records con niveles de reservas que garantizan 18 meses de importaciones. Y las importaciones crecen, fundamentalmente maquinaria y equipo de transporte (40% del total), para alimentar un proceso productivo en crecimiento, en términos de inversión y consumo. No hay escasez de productos, todo lo contrario. Dese una vuelta, por dar un ejemplo, por las principales avenidas de La Paz o Santa Cruz, y se encontrará con los concesionarios de vehículos atestados con los últimos modelos de todas las marcas del mundo. Igual en los supermercados, mucha variedad de productos, nacionales e importados y las empresas manejan sus niveles de inventario si ser catalogadas de acaparadores.
Evo Morales logro la bolivianización de la economía ( antes estaba dolarizada), pero sin intervenir a través de controles engorrosos y que se prestan a distorsiones y corrupción. Lo hizo, por una parte, respaldado por el crecimiento económico y la estabilidad macro que genera confianza y, por la otra, con política monetaria y financiera, aplicando instrumentos de política, como encajes, tasas, etc, válidas en el sistema económico.
Hay mucha tela que cortar, fundamentalmente en infraestructura, proyectos de mayor evergadura, y el ámbito social; además, Bolivia es dependiente de los hidrocarburos y minerales, un factor que siempre está latente. Pero estos destellos de crecimiento justificaron que las encuestas de empresarios y analistas en Latinoamérica posicionaran a Bolivia como el país de mayor crecimiento y desempeño económico en 2014. Y a Evo, lo reeligieron con el 60% de los votos, con un balance holgado a diferencia de los apretados resultados en otros países de la región.
Uno
de los factores favorables de la gestión del presidente Evo Morales,
además del alza en los precios de los commodities, es que está rodeado
de ministros con cierto nivel técnico, como la ministra de Planificación
Viviana Caro y el ministro de economía Luis Arce. En una reciente
conferencia internacional nos comentaba la ministro Caro, que Evo los
reunía varias veces a la semana antes de las 6 am, para planificar y
actuar en consecuencia.Y recientemente, hizo consulta a organismos multilaterales ( BID, CAF) , para asesorarse y escuchar opiniones en relación a los nuevos tiempos que se avecinan por el impacto de la baja de los commodities en la economía de la región, especialmente Bolivia con alta dependencia del gas y minerales, que es un tema pendiente.
Hay un tema que estadísticamente no se aborda pero se escucha , y es el caso del narcotráfico, que pareciera ha escalado a mayores niveles y que de alguna manera impacta la economía. Ojalá no comprometa la dinámica económica, social y política en Bolivia.
No comments:
Post a Comment