Gustavo Coronel
Odreman, a la izquierda, con Maduro
Y es que el régimen es hamponil, vive entre hampones, está integrado por hampones. Ya las evidencias son aplastantes. Son asesinos, narcotraficantes, ilegítimos, mentirosos. Y son, de manera vergonzosa, los protegidos por la OEA y por UNASUR, esos nidos de ratas.
**** La verdad los atropella. Odreman era amigo de los chavistas, era un "camarada".
Todo
lo dicho por Maduro, por Cabello, por Bernal, por Villeguitas, por
Eekhout, por Maripili, por Samper, por Fidel Castro, toda esa andanada
de improperios, acusaciones, amenazas, gemidos y llantos de cocodrilo,
todo ello se vino abajo en horas, cuando el camarada, amigo, curruña,
partidario, aliado de la podredumbre chavista, un señor llamado José
Odreman, fue muerto por la policía y fue definido por la policia como el
jefe de los asesinos de Caracas.
Odremán con Chávez
Este señor Odreman era amigo de Serra, amigo de Cilia Flores, amigo de Maduro, amigo de Chávez. La evidencia fotográfica es tan determinante como la de los asesinos de Monica Spears al lado de grandes afiches de Chávez y Maduro. Más determinante aun porque Odreman está al lado de los chavistas de carne y hueso.
Odreman, con Cilia Flores
Odremán con Chávez
Este señor Odreman era amigo de Serra, amigo de Cilia Flores, amigo de Maduro, amigo de Chávez. La evidencia fotográfica es tan determinante como la de los asesinos de Monica Spears al lado de grandes afiches de Chávez y Maduro. Más determinante aun porque Odreman está al lado de los chavistas de carne y hueso.
Odreman, con Cilia Flores
Odremán,
el ahora asesino máximo, era amiguito del chavismo, era uno de ellos,
de casaca roja y todo. Eso es exactamente lo opuesto a lo que el Sr.
Maduro chillaba, histérico, al acusar a Uribe y a miles de venezolanos
en el exilio de la muerte de Serra. Ahora son los guardaespaldas de
Serra y los terroristas urbanos pagados por el régimen quienes estan en
entredicho. El régimen no halla como hacer su labor policial y, al mismo
tiempo, seguir guardando las apariencias de que se trata de un crimen
urdido por la oposición. La verdad los atropella, como los atropelló en
los casos anteriores de Anderson y Otaiza.
Odremán con Serra y Wilmer BarrientosY es que el régimen es hamponil, vive entre hampones, está integrado por hampones. Ya las evidencias son aplastantes. Son asesinos, narcotraficantes, ilegítimos, mentirosos. Y son, de manera vergonzosa, los protegidos por la OEA y por UNASUR, esos nidos de ratas.




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