En: http://www.noticierodigital.com/2014/11/angel-garcia-banchs-vamos-por-un-rio-turbulento-hacia-la-mas-alta-de-las-caidas/
Enrique Meléndez / reseña para Noticiero Digital / 22 nov 2014.-
Para el economista Ángel García Banchs, son cuatro las razones por las
cuales el levantamiento del control de cambios ocurrirá en el año 2015.
Así lo dijo durante su intervención en el Foro: Perspectivas Económicas 2015, organizado por Econométrica.
En estas perspectivas, el director de Econométrica planteó
dos escenarios; el primero, con levantamiento del control de cambio y
asistencia del Fondo Monetario Internacional, al que calificó de
ordenado; el segundo, en el que no se acudiría al organismo multilateral
y se jugaría al descenso a los abismos – escenario al que calificó de
desordenado.
Noticiero Digital presenta un resumen de su conferencia:
Comenzó señalando que en Econométrica sostienen que ha
llegado el momento en que la economía se va a imponer por encima de la
política. Es decir, el paradigma correcto, válido, utilizado hasta hace
muy poco de que la política estaba por encima de la economía ha dejado
de tener valor en el sentido de que la economía hoy por hoy es una
restricción.
“Es decir, esa regla que yo en otros espacios he denominado como la
recta de oro del petropopulismo: el precio del petróleo crecía a su
ritmo superior al de la inflación ya no se estaba produciendo; de hecho,
el precio del petróleo está cayendo. La oferta de dólares no está
creciendo a una velocidad mayor a la demanda de divisas, y por tanto,
implosiona; entra la economía en una recesión y se le da la vuelta a la
mesa”.
Destacó que mientras que antes era la hegemonía de la política por
encima de la economía, hoy por hoy, es al revés. Hoy en el problema el
dato es la economía, y la variable que se va a ajustar es la política:
¿Se reformará el chavismo? ¿Habrá un cambio de gobierno? Eso está por
verse; esa es la incógnita a despejarse. Pero la economía se va a
imponer.
“2015: el año del levantamiento del control de cambio. Yo le pido que
sigan esta analogía; que se la imaginen. La sensación que yo tengo es
que la gente sabe que vamos mal; pero no cuán rápido vamos, y hacia
dónde nos dirigimos. Yo creo que vamos por un río turbulento; a toda
velocidad y a cien metros viene la más alta de todas las caídas”.
García Banchs manifestó que, no obstante ya venimos cayendo
aceleradamente, la gran mayoría no alcanza a ver que viene el colapso
porque el río tiene muchas curvas. Ya no hay nada que hacer, si nos
vamos hacia la izquierda y derecha del río, pues ya está muy cerca la
inevitable caída.
“A lo que me refiero es al colapso o estallido del sistema de precios
y de cambio, es decir, al final de los controles lo que para mí se
trata de una excelente noticia. Nosotros manejamos muchos argumentos. Yo
voy a sostener aquí, solamente, cuatro por los cuales nosotros
consideramos que se va a levantar el control de cambio”.
¿El primero? La evolución de los inventarios. “En un país normal se
tienen de dos a tres meses de inventario. Es decir, un veinte por ciento
de las ventas esperadas anuales. En Venezuela eso no fue así porque los
inventarios fueron los mecanismos para conseguir dólares baratos y
mientras no existió la Ley Orgánica de Precios Justos, también sirvió
como mecanismo para allanar la ganancia comercial”.
“Nosotros”, indicó García Banchs, “llegamos a tener doce meses de
inventario; un año esperado en ventas de inventarios; una riqueza
descomunal en las empresas producto de lo que he venido señalando: era
una forma de ahorrar en divisas; las tasas de interés eran reales y
siguen siendo reales negativas, es decir, el costo de oportunidad de
tener inventarios es nulo; de hecho, es negativo”.
“Además, había una incertidumbre cambiaria enorme lo que hacía que,
cuando se realizaban esas compras enormes de inventarios, se procedía a
gran escala. Llegamos a tener doce meses de inventarios y luego esos
inventarios cayeron, y esto yo lo digo basado en una encuesta que
realizamos en Econométrica”.
Indicó que este año ha habido una caída de tres meses de inventarios.
“Una destrucción de riqueza descomunal para poder impedir que el
consumo no colapse, como de otra forma lo hubiese hecho. Dijo que el
significado de todo esto es que, en promedio, la economía está perdiendo
un mes de inventario cada cuatro meses.
Dedujo que a comienzos de septiembre, los inventarios se encontraban
en 2.3 meses y que para enero de 2015, si sigue el ritmo de destrucción
de inventarios, quederá solo un mes de inventarios, y en abril estaría
estallando el sistema cambiario y de precios destacando, entre risas de
los asistentes, que los inventarios no pueden bajar por debajo de cero.
Rememoró la metáfora del río turbulento con muchas curvas que impiden
ver lo que está más allá, y lo que está más allá es una caída
espectacular de agua. “Nosotros todavía no sabemos lo que está pasando
porque aún hay inventarios; no obstante, vamos hacia un colapso que
implica”, según García Banchs, “la caída del sistema de precios y del
sistema de cambio, a los fines de evitar que los inventarios lleguen a
niveles mínimos”.
“Un segundo argumento que nosotros sostenemos es que la economía
venezolana no va a volver a crecer hasta tanto no se levante el control
de cambio. Esta es una afirmación que hace Econométrica”.
Agregó que la economía está operando como si estuviera en pleno empleo
no porque haya pleno empleo, porque evidentemente hay un desempleo
enorme y un subempleo enorme, sino porque hay cuellos de botella y
escasez de materia.
Para García Banchs, hasta que no se resuelva el problema de las
distorsiones de los precios relativos no va a aparecer esa materia prima
y los cuellos de botella no se van a resolver.
“Tercer argumento: a diferencia de hace un par de años, ya los
problemas de la economía venezolana no se resuelven con dólares. Si la
economía consigue un dólar, diez dólares, cien dólares, mil dólares, un
millón de dólares: se van por una cañería hoy por hoy. Por el
diferencial cambiario. Dos de cada tres dólares adicionales, según las
estimaciones de Econométrica; que se inyecten a la economía, se van en sobrefacturación, y el otro dólar se va en pago de deudas, heredadas del pasado”.
Al hacer referencia al cuarto argumento, que maneja Econométrica,
dijo que aquí entraba el aspecto político. Dijo que en el 2003, cuando
se estableció el control de cambio sólo los factores de poder accedían a
rentas cambiarias, es decir, al diferencial cambiario.
“Entonces, pocos contaban con estructuras para sobrefacturar. Pero
hoy las cosas son distintas. El capitalismo mafioso se tiene que volver
productivo, ya que la recesión está afectando su bolsillo”, manifestó
García Banchs, quien luego ponderó el tema de la corrupción
administrativa al que comparó con el capitalismo mafioso ruso en cuanto a
lo descomunal.
“Por supuesto –añadió- esa es una corrupción a todos los niveles y el
tema central es que los políticos y el capitalismo mafioso tenían un
acceso amplio al diferencial cambiario en un primer momento; porque
ellos tenían vínculos con Cadivi y con el Seniat y le daban la vuelta al
negocio, sobrefacturando, naturalmente.
Señaló que en el día de hoy la mayoría de las empresas sobrefacturan
en alguna medida y puso el ejemplo de las señoras que trabajan haciendo
servicio doméstico en los hogares y que cuentan con tarjetas de crédito.
“Todo el mundo sabe como acceder en mayor o menor medida a las rentas
cambiarias. Por lo tanto, la acumulación originaria del capital;
producto de esta extracción de rentas cambiarias ha llegado a un límite,
y esos capitales no están parados en los bancos”.
De acuerdo a García Banchs, esos capitales están invertidos en la
construcción de centros comerciales; en industrias. “Esos capitales
tienen que rentar; si no rentan, disminuyen de tamaño. Ha llegado el
momento en el cual el capitalismo mafioso renta menos que el capitalismo
productivo. Los dineros mal habidos, originariamente, producto de la
extracción de rentas cambiarias, e invertidos en actividades
productivas, están rentando cada vez más”. Indicó que el problema de
estos grupos consiste en legitimarse, y poner a producir esos capitales,
que en este instante están registrando pérdidas, a causa de la recesión
de la economía.
“Entonces”, dijo, “ya existen los incentivos para levantar el control
de cambio; inclusive, desde muchos factores del poder político”.
De inmediato pasó a enumerar lo que esperaba Econométrica en el 2015:
-Contracción de la actividad económica; ajuste del tipo de cambio
oficial, que vendría a ser la mayor devaluación de nuestra historia
monetaria; crecimiento del dólar paralelo, hasta que no se levante el
control de cambio; aumento de la liquidez monetaria; así como el índice
de precios,; contracción de las importaciones privadas por el problema
del acceso a las divisas, como ha pasado este año, pero más a través de
un ajuste de precios.
En ese sentido, García Banchs calificó este escenario como de crisis.
“Pero la buena noticia es que en las crisis es que se siembran las
semillas de la bonanza futura. Así que es el momento de tomar buenas
decisiones de gerencia, y prepararnos, para una nueva realidad en
camino”.
Seguidamente el director de Econométrica planteó dos
posibles escenarios para el año que viene. En uno de ellos se acude al
Fondo Monetario Internacional, escenario que calificó de ordenado, y
adelantó que esas conversaciones ya se están dando, y para el caso habló
de un colega suyo, cuyo nombre no lo mencionó, pero de quien dijo que
está viajando constantemente a Washington a propósito de ese
acercamiento de nuestro país al organismo multilateral.
Agregó que por esta vía se estaría negociando un crédito por 17 mil
500 millones de dólares. “En cuyo caso –advirtió- la tasa de unificación
cambiaria sería de 50 dólares proyectando liquidez, salario, precios en
la economía”.
El otro escenario, según García Banchs, sería el de no acudir al FMI,
y, a ese respecto dijo, que la tasa de cambio de unificación sería de
90 bolívares por dólar – escenario al que calificó de desordenado. Por
esta vía, la contracción de la economía se colocaría entre 3 ó 4 puntos
del PIB a diferencia del escenario ordenado donde se colocaría entre 1 ó
2 puntos. La inflación en el escenario ordenado se ubicaría en 125%,
mientras que en el escenario desordenado se colocaría en 190%.
“Ir al FMI representa costo nulo porque los ajustes se van a dar; la
destrucción de los inventarios forzaron un ajuste en el sistema de
precios y si ya hay que hacer los ajustes, entonces no hay costo por el
hecho de acudir al FMI que va a sugerir los ajustes que los mismos
técnicos del gobierno le están planteando a éste en la esfera política, y
que hace caso omiso, como siempre”.
Llevó a cabo un ejercicio de ingeniería financiera a los fines de
demostrar como se fortalecería el salario si acudimos al FMI, y, en ese
sentido, expresó que la contracción del consumo se pudiera ubicar en dos
puntos; “un poco parecida –dijo- a la contracción del PIB”. Indicó que
hoy por hoy la gente no llega al nivel de consumo, que desearía, y que
la prueba está en el hecho de que hay mucho dinero represado en los
bancos, que no puede convertirse en bienes, habida cuenta de la escasez
que existe.
“En el escenario desordenado –añadió- la contracción del salario es
descomunal: 41%; pues si la tasa de cambio pasa de 6,30 a 90 bolívares
por dólar, hay una inflación desbordada. Por eso es que hay que lograr
este acuerdo de financiamiento, de modo que nos permita una unificación
del tipo de cambio a una tasa más baja”.
A continuación García Banchs pasó a abordar el tema del petropulismo,
y, en ese sentido, dijo que se mantuvo como modelo político económico
hasta el año 2011 cuando comienzan a agotarse las reservas
internacionales y se habla del Fondo Chino.
“Se llega hasta octubre; posterior a lo cual se queda sin papeles el
Sitme, y se dispara la tasa de cambio en el mercado paralelo, hasta
febrero de este año 2014, cuando llega a 93 bolívares por dólar;
posterior a lo cual aparece el Sicad II, que baja la tasa a 63, y que
logró controlar por un período muy corto la tasa de cambio en ese
mercado”.
Achacó el hecho de que el paralelo hoy esté por encima de los 100
bolívares a que el Sicad II se quedó sin divisas habida cuenta de los
pagos de deuda del mes de octubre lo cual ha implicado un recorte de 45
millones de dólares de entrega al Sicad II que era, a juicio de García
Banchs, el mecanismo a través del cual se controla la tasa mercado
paralelo.
Reconoció que, en vista de que la economía pasó de ser petropopulista
a restrictiva y que el oficialismo tenía que plantearse un cambio de
paradigma; pues, según sus palabras, hasta el 2011 el petropopulismo era
sinónimo de bonanza que le había permitido a Hugo Chávez
internacionalizarse a nivel del mundo de la izquierda pero que posterior
a ese período el socialismo del siglo XXI ha sido símbolo de penurias,
escasez, depreciación, devaluación, inflación desbordada, violación de
derechos humanos y protestas y que esto se debía a que había
implosionado el modelo.
“Veamos un ejemplo, en el caso de 2010, cuando la inflación se ubicó
en 27%; la mayor del planeta. Un año en el que al menos 25 economías del
planeta tuvieron deflación y alrededor de 120 economías tuvieron
inflación por debajo del 5%. Nosotros tuvimos ese nivel inflacionario
ese año y aquí nadie se enteró, que era el mayor del planeta”.
Explicó que en el año 2010, producto de lo ocurrido en Libia y en
Japón el precio del petróleo se disparó en un 40%. “Entonces –asintió-,
se amalgamó en los hogares, contra esa caída importante en el poder de
compra de los salarios, a través de una transferencia de la renta
externa petrolera creciente a las familias venezolanas”.
De acuerdo a García Banchs, eso es lo que ya no puede pasar más
tomando en cuenta, además, que el precio del petróleo no está creciendo y
que se espera una inflación que al cierre del año de 73,5%. En este
escenario hizo ver el tamaño del ajuste cambiario, que hay que hacer.
“Pues, si la demanda de divisas crece a esa velocidad, y la oferta de
divisas lo que está es contrayéndose, en Econométrica esperamos una
inflación de ese nivel, de 73,5% para el cierre del año; tomando en
cuenta la manipulación de las cifras del BCV, al cambiar la ponderación
de las canastas”.
En lo relativo a lo que pudiera suceder, a juicio de García Banchs,
lo primero a tomar en cuenta es el déficit fiscal partiendo del hecho de
que tenemos diez años en esa situación. Mostró a través de gráficos que
en el 2013 se ubicó en 17%; que este año se pudiera ubicar en 16%, y
que, dependiendo de lo que ocurra en el 2015, podría bajar un 3% en el
escenario ordenado; pero que de adoptarse el escenario desordenado,
entonces de déficit pasaríamos a un superavit.
“En el escenario ordenado el déficit se desplomaría y caería
bastante; producto de que el dólar se estaría vendiendo a una tasa de
cambio muy superior; eso significaría una extracción neta de liquidez en
el sistema, y en el caso del escenario desordenado, tendríamos un
ajuste de la tasa de cambio descomunal, hasta 90 bolívares por dólar.
Significaría una reversión, es decir, pasaríamos de un déficit a un
superávit. Eso sería sacarnos toda la plata de los bolsillos”.
Al abordar el tema de la liquidez monetaria, reconoció que Venezuela
presenta desórdenes en esta materia desde la década de 1970; pero que
los verdaderos desórdenes comienzan a aparecer con la reforma a la Ley
del BCV en el 2007; aunque de hecho ya un poco antes, con el millardito;
pasando por la aparición del Fonden, hasta la impresión de dinero, para
financiar el déficit fiscal a partir de 2011.
Mostró el porcentaje de la cifra de la liquidez monetaria y llegó a
la conclusión de que de seguir creciendo la misma, el sistema cambiario
no se podrá sostener, aumentando paulatinamente el mercado paralelo,
pudiéndose ubicar en 150 bolívares de acuerdo a las estimaciones de Econométrica si es que no se acude al FMI. Además, hizo ver que, mientras más subía la tasa del mercado paralelo, más sube la escasez.
Al contrario de lo que sucedería si se acude al FMI; pues, según
García Banchs, aquí la tasa de cambio subiría de 6,30 a 50 bolívares
cuya consecuencia sería que arriba se produce una apreciación del
bolívar con una caída del dólar de 150 a 50 bolívares mientras que abajo
se produciría una devaluación de 6,30 a 50 bolívares, la mayor
devaluación de nuestra historia.
García Banchs concluyó su peroración con algunas proyecciones. Dijo
que en el 2015, con el levantamiento del control de cambio, se
transferirá riqueza de empresas y hogares, hoy beneficiados y que son
aproximadamente un 3%, hacia el Fisco.
Que el Fisco eliminará su déficit; que la inflación se ubicará la de
los salarios en un 72% y la de los precios en un 125%; que, por lo
tanto, será descomunal; que el poder de compra del salario caerá, con
respecto a los bienes y servicios en el 2015; pero que crecerá en
términos de dólares al inflarse el salario en bolívares, y desaparecer
el mercado negro.
“La escasez de dólares y bienes desaparecerá a partir del
levantamiento del control pues la demanda caerá; eso producirá la mayor
devaluación de nuestra historia monetaria. No aumentarán las fugas de
divisas simplemente, porque no puede fugarse lo que no hay”. En ese
escenario, dijo que influía también mucho la caída en los precios del
petróleo.
“Al cabo de unos nueve meses pudiera haber un repunte de exportación
no petrolera y el inicio del proceso de acumulación de divisas. En fin,
ha llegado la hora de cambiar de paradigma; pues, a diferencia, de hasta
hace muy poco, ahora la relación entre la política y la economía; la
primera debe pasar a ser el medio y no el fin”.
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