Descubrimos de pronto y no sin
asombro que la tendencia dominante en un día de Twitter de Venezuela era la
etiqueta #NoAChinoYNachoEnFestivalSuenaCaracas. Es decir, el chavismo militante
en las redes sociales se volcó contra el dúo criollo, ganador del Grammy, una
vez que se anunció que estos cantantes actuarían en el primer festival de
música Suena Caracas organizado por la Alcaldía de Libertador.
Los usuarios diosdado-maduristas
le reclaman a Jorge Rodríguez que los venezolanos Chino y Nacho hayan sido
incluidos para algunos de los conciertos de este evento. La causa de tal encono
habría sido un mensaje publicado en la cuenta de Twitter de ambos cantantes el
pasado 17 de febrero, un día antes de que Leopoldo López se entregara a la
"justicia", y que señalaba: "Dios te bendice. Fuerza que tu país
te apoya. Bendiciones para tu familia".
La paranoia anti Chino y Nacho
llega a extremos tales que en Aporrea alguien descubre que el productor en
Miami del dúo venezolano es nada más y nada menos que el empresario artístico
Emilio Estefan "quien participó en actividades políticas con el autor
Posada Carriles, autor del atentado contra un avión cubano en 1976".
Esto nos lleva a reeditar la
falacia del cuento de la inclusión social que inventó el difunto Chávez, y a
través del cual engatusaron a los votantes de los sectores más pobres, primero
con las populares bolsas de comida y que terminó con los faraónicos programas
de la Misión Vivienda, que les ha traído más problemas que ventajas a los
beneficiarios. Tampoco podríamos olvidar las listas Tascón y la Maisanta, a
través de la cuales detectaban el grado de compromiso con la revolución de
cualquier ciudadano que optaba a un cargo público o que les daba patente a un
enchufado para botar al empleado de la administración pública que no
participaba en marcha o hablara mal del proceso.
A ese estadio de persecución
totalitaria hemos llegado ahora con la exhortación de Diosdado Cabello a salir
a cazar funcionarios, no importan sus conocimientos ni títulos universitarios,
que no estén identificados con lo que queda de revolución y ocupen puestos
claves en ministerios y gobernaciones.
De la Pdvsa roja-rojita con la
que soñó Rafael Ramírez, que precisamente por este fervor militante, el país
está casi en la quiebra y ya la cola por los pañales se une a la cola de los carros
en busca de gasolina, a este triste espectáculo de usuarios de camisas rojas
que claman por sabotear a Chino y Nacho por pensar como piensan, no queda sino
una línea tenue por donde se divisan los gobiernos totalitarios y perseguidores
de los que se atreven a pensar diferente.
Lastima en carne propia que
debajo de esta proclama de la inclusión social se oculte agazapado el odio
fácil contra el vecino o un artista. "Es el momento en que alcemos la voz
por un país en el cual se perdió el respeto a la vida, por un país el cual ha
dividido al pueblo entero, la política acabando con la paz de una país
entero", dijeron Chino y Nacho en una entrevista cuando les preguntaron
por la situación actual del país. La sinceridad y valentía con la que asumieron
sus ideas no tiene otro premio que llevarlos a la hoguera. ¡Bravo por la dizque
revolución!
Vía Tal Cual
No comments:
Post a Comment